• DURÁN BARBA CONSTRUYE UNA BASE DE DATOS PARA SALIR A CAZAR ELECTORES EN PROVINCIA DE BUENOS AIRES El oficialismo aspira a retener masa crítica de votantes de 2015 y achicar la brecha en distritos hostiles como La Matanza, donde Cristina de Kirchner lidera encuestas.
Intendentes. Cristian Ritondo entregó patrulleros flanqueado por Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Martiniano Molina (Quilmes), junto al jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y a Pablo Bressi.
Federico Salvai, jefe de campaña de la provincia de Buenos Aires. Jaime Durán Barba, estratega. Joaquín de la Torre, a cargo del conurbano. Manuel Mosca, conducción en el interior bonaerense. Cambiemos trabaja en un esquema electoral que divide el principal distrito electoral del país en voto propio, voto posible y voto improbable, como principio rector para administrar recursos en la provincia. La táctica de campaña se completa con los "facilitadores", dirigentes del Gobierno de Mauricio Macri y de María Eugenia Vidal que se encargan de atender las urgencias sociales, políticas y electorales de cada territorio.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La estrategia de campaña en Buenos Aires suma otro dato revelador de la obsesión con la que el Presidente aborda el desafío electoral en la provincia de Buenos Aires: ordenó que en agosto, antes de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias del domingo 13, sus funcionarios salgan de timbreo todos los días. En los distritos donde anida el "voto propio" como Vicente López (Jorge Macri), Quilmes (Martiniano Molina) o Lanús (Néstor Grindetti), el oficialismo trabajará para retener electores después de errores propios de gestión como el recálculo jubilatorio, la movilidad del feriado del 24 de marzo o, más allá de los errores, el Correo-Gate.
"Tenemos un hipermercado de datos para hacer la mejor campaña de la historia en la provincia de Buenos Aires", asegura Durán Barba. El hiperoptimismo del consultor estrella de la Casa Rosada deberá contagiar a la tropa. En rigor, su socio, Santiago Nieto, es quien está a cargo de la estrategia en territorio bonaerense. Es el encargado de plasmar una base de datos entre cruzados a partir de la información política que circula en Twitter, Facebook, Instagram, foros y encuestas (telefónicas y presenciales) para detectar el perfil de los electores que son agrupados en "propios, posibles e improbables". A partir de este diseño en el PRO hablan de una campaña basada en la geolocalización del voto, manzana por manzana, para no sólo conservar y sumar electores sino también para achicar la brecha en aquellos distritos donde el oficialismo sabe que Cristina de Kirchner tiene más imagen positiva.
Un caso ejemplificador de voto improbable es La Matanza. Allí Cambiemos trabajará sólo sobre el primer cordón del distrito que gobierna Verónica Magario. Lo mismo ocurre en distritos de cultura peronista como Esteban Echeverría, a cargo de Fernando Gray, en Malvinas Argentinas, a cargo de Leonardo Nardini o San Fernando, del massista Luis Andreotti, donde escasea el voto macrista. Avellaneda, donde manda el ultrakirchnerista Jorge Ferraresi, también es un objetivo para achicar diferencias, al igual que Moreno, distrito a cargo del intendente de La Cámpora, Walter Festa.
En ese contexto, tampoco está descartado reflotar la subdivisión de La Matanza, una iniciativa que el Gobierno de Vidal considera "símbolo del cambio" y que además agrava la interna entre Sergio Massa y Margarita Stolbizer que, a través del legislador Marcelo Díaz, impulsa ese proyecto en la Legislatura bonaerense. El referente de Vidal en La Matanza es Alejandro Finocchiaro, quien complementa el trabajo territorial junto a otros dirigentes del distrito como Miguel Saredi y Gustavo Vélez, alfil de Jorge Triaca. Lomas de Zamora quedó a cargo de Christian Ritondo y Gabriel Mércuri, quien ayer agrupó a un pelotón de intendetes, peronistas y PRO, para entregar patrulleros.
Lo último en definirse serán las candidaturas. Al igual que el peronismo, en Cambiemos esperan a Cristina de Kirchner. Si la ex presidente no se postula, suben las chances de Jorge Macri de encabezar la boleta para senador nacional. Si Cristina es candidata en Buenos Aires, el oficialismo concentraría la campaña en la figura de Vidal quien se encargaría de bendecir a una figura "nueva" que refleje el "cambio" ante el regreso de la ex jefe de Estado. Los nombres que circulan son Federico Suárez, Lucas Delfino, Alex Campbell o Martín Yeza, Aunque tampoco está descartado Martiniano Molina, leading case del PRO en el conurbano al ganarle al peronismo de Francisco "barba" Gutiérrez, Aníbal Fernández y Sergio Villordo.
Dejá tu comentario