Un vecino en Toronto describió a uno de los detenidos como amable y comunicativo. "Si es el mismo hombre, no puedo creer que esté involucrado en algo así, explicó Max Salida a la revista canadiense Maclean's. Pero al parecer el acusado, de 30 años, tenía dos caras. El joven, que presuntamente creció en Toronto en el seno de una familia palestina de raíces jordanas, tiene un amplio currículo delictivo. Este empresario de éxito moderado había sido acusado varias veces de fraude y otros delitos. Después de que sus padres regresaran a Jordania hace tres años, vendió su casa porque no la podía mantener. Todo lo contrario que el segundo sospechoso, un ingeniero tunecino que era un investigador destacado en el Institut National de la Recherche Scientifique (INRS) de la Universidad de Quebec. Hasta el mes pasado, el científico que vive en Montreal escribió artículos sobre el sida. Agentes de Canadá y de Estados Unidos comenzaron a seguir a ambos detenidos en agosto del año pasado. Desde el principio, según aseguró el vocero de la Policía James Malizia, su pista conducía a Irán. A los expertos no les sorprendió esa conexión, pese a que la red terrorista de Al Qaeda es sunita y el régimen de Teherán es chiita.
Desde los atentados en Estados Unidos en 2001, destacados líderes de Al Qaeda habrían buscado refugio en Irán. "Varios de sus miembros", señala la revista Foreign Affairs, "suministraron a Pakistán reclutas y dinero de Cercano Oriente". Otros, como el destacado miembro de Al Qaeda, Saif al Adel, o Abu Mohammad al Masri, implicado en los atentados contra la embajada estadounidense en Kenia y Tanzania de 1998, utilizaron Irán para esconderse, asegura la publicación.
Según la revista, Teherán conoce su existencia. El Gobierno puso a algunos bajo arresto domiciliario para no ofrecer a Estados Unidos razones para atacar. "Lo que tal vez resulte más intranquilizador es el hecho de que Irán al parecer tiene previsto ampliar sus hasta ahora limitadas relaciones con Al Qaeda", dijo el politólogo del "think tank" RAND Seth Jones a Foreign Affaires.
Irán tendrá un papel destacado en la investigación, según señalan los expertos. Con el plan de atacar un tren de pasajeros que cubre la ruta entre Toronto y Nueva York, la red terrorista de Al Qaeda habría estado cerca de perpetrar por primera vez un atentado en suelo canadiense.
| Agencia DPA |


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