19 de septiembre 2011 - 00:00

Candela: ADN clave para investigación

Los estudios realizados a siete de los nueve imputados por el crimen de Candela Rodríguez se conocerán a partir de hoy, con el objetivo de avanzar en la investigación por el asesinato de la niña.

Las muestras fueron tomadas el martes pasado y se especulaba con poder conocerlas tres días después, pero finalmente se trasladó para hoy. Asimismo, se estima que los mismos estudios podrían realizarse al verdulero Fabián Gabriel Gómez y el fletero Guillermo López, los últimos dos detenidos.

En otro orden, continúa el análisis de alrededor de 70 teléfonos celulares y videos y hoy podrían realizarse nuevos allanamientos. El trabajo fue supervisado por el fiscal de Morón, Marcelo Tavolaro, quien trabajó el fin de semana en torno de esta investigación. Por su parte, el abogado Rodrigo González, defensor de López, afirmó que «es fundamental que se conozca la ubicación de los celulares en el momento en que Candela estuvo secuestrada y cuando fue arrojada sin vida».

La niña desapareció el pasado 22 de agosto en la esquina de su casa en Hurlingham y fue hallada asesinada el 31 del mismo mes en la intersección de la colectora de Acceso Oeste y la Avenida Vergara, en el mismo partido bonaerense, a sólo 20 cuadras de su casa.

El caso tiene a nueve personas procesadas y seis detenidos entre los que están Gladys Cabrera, la dueña de la casa de Kiernan 992 donde la Policía encontró el ADN de la pequeña en un vaso de vidrio, y al carpintero, Ramón Néstor Altamirano, el hombre encargado de darle de comer al perro de Kiernan cuando los dueños no estaban en la casa.

Posteriormente fue apresado Hugo Bermúdez, el más complicado de todos por estar acusado de ser el autor material del homicidio, al tiempo que también están detenidos el albañil Fabián Espíndola, el verdulero Fabián Gabriel Gómez y el fletero Guillermo López, los tres acusados como partícipes necesarios. En tanto, un joven apodado «Marquitos» fue demorado y no detenido por ser menor, acusado de realizar una de las llamadas extorsivas a la madre de la pequeña, Carola Labrador.

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