21 de abril 2016 - 00:00

Capaccioli negó ser el recaudador en campaña K y apuntó a subalternos

Héctor Capaccioli
Héctor Capaccioli
 El exsuperintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, adelantó para ayer su declaración indagatoria, acusado por el juez Ariel Lijo de lavado de dinero en la campaña presidencial de 2007, que llevó a Cristina de Kirchner al poder. El exfuncionario negó que fuera el recaudador de fondos para la campaña presidencial del Frente para la Victoria, y cargó contra sus subalternos, el exgerente de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) Sebastián Gramajo y el exdirector de Lotería Nacional Hernán Diez."Recibían los aportes y eran los responsables", dijo en su declaración en la que intentó desligarse de haber recibido más de $ 886 mil de parte de droguerías involucradas en la denominada mafia de los medicamentos.

El día anterior, Lijo escuchó en indagatoria a Carlos Horacio Torres (presidente de Multipharma SA) y a Néstor Osvaldo Lorenzo (director suplente de Multipharma SA), quienes explicaron que habían aportado dinero "para el proyecto" kirchnerista. Hoy hará lo propio con Solange Bellone, viuda de Sebastián Forza, asesinado en el triple crimen de General Rodríguez, y Gabriel Brito.

Capaccioli negó ser el recaudador pero sí reconoció que se usaba un salón de la Superintendencia a su cargo para "concretar reuniones" con aportantes de la campaña para la fórmula que encabezaron la expresidente y Julio Cobos.

"Los aportes los recibían los responsables de campaña", afirmó Capaccioli al dirigir las sospechas a quienes figuraban por debajo de su estructura en la Junta Promotora de la campaña del Frente para la Victoria en 2007. "Para facilitar la tarea de ellos en muchas oportunidades se disponía a través de mi secretaria concretar reuniones o encuentros en una sala de usos múltiples que estaba en la Superintendencia de Salud", reconoció .

Así explicó que dentro del Frente para la Victoria había "funcionarios de altos rangos" y que ellos recibían los aportes en "diferentes lugares". Entre ellos, señaló que "se hicieron en la sede del partido, en la calle Riobamba, otros en el Congreso de la Nación, otros en la Casa de Gobierno". "Pero siempre en el lugar donde se entregaban tenían que estar los responsables para que ellos les firmaran el correspondiente recibo", añadió.

En tanto, Capaccioli dijo que conocía a Lorenzo, quien señaló que "era proveedor de algunas obras sociales" cuando él asumió en la Superintendencia de Servicios de Salud."Durante la campaña se acercaron muchos empresarios queriendo participar de ella a los cuales se indicaba cuál era el órgano al que se tenían que dirigir", afirmó.

Capaccioli argumentó que su rol en aquel entonces estaba vinculado a integrar la "mesa ejecutiva nacional" del partido y que el órgano encargado de recibir y ejecutar los aportes electorales que están sospechados por Lijo de tener un origen ilegal, estaba integrado por los responsables económico y financiero designados para esa campaña, o sea por los imputados Gramajo y Diez, quienes presentaron escritos cuando fueron llamados a indagatoria a fines de marzo pasado.

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