La reciente definición de Fidel Castro de que el sistema socialista ya no les sirve ni a los cubanos dio lugar al primer cambio drástico desde la revolución de 1959.
Desde ayer, el régimen permitirá practicar por cuenta propia cientos de oficios, formar empresas y contratar empleados.
Todo tendrá como contrapartida la creación de un régimen impositivo hasta hoy inexistente en la isla.
Esta apertura y modernización de cuño capitalista busca paliar el efecto que tendrá la eliminación de medio millón de empleos en el Estado de hoy a marzo.
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