La UCR y la Coalición Cívica comenzarán desde hoy la campaña defendiendo la posición de Elisa Carrió en tercer lugar en la lista de diputados nacionales por la Capital Federal. El trabajo inicial será para Ricardo Gil Lavedra, que saldrá a defender su segundo puesto en esa lista argumentando que no viola el cupo femenino, como ya le informó el director nacional electoral, Alejandro Tulio. Con precisas instrucciones de Carrió, Gil Lavedra deberá argumentar antes del sábado, cuando cierren las listas, que la situación planteada al llevar una mujer en el tercer puesto no viola el espíritu de la ley de cupos. Nadie mejor que él para hacerlo, ya que en ese acto está defendiendo su propia diputación, aunque se sepa que el jurista accedió a postularse solo por pedido de la UCR, ya que está mucho más cómodo en su posición de abogado.
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De paso, aprovechará para cuestionarle al Gobierno las candidaturas testimoniales. Ayer aseguró que esas candidaturas «violan el principio de democracia representativa» incluido en el artículo 1º de la Constitución nacional y afirmó a la vez que en la ley fundamental «está prohibida la postulación» de los gobernadores para legisladores, porque «se afectaría la libertad del voto».
Los radicales y Carrió saldrán desde hoy a hacer campaña bajo un nuevo eslogan: «El cambio seguro», que dominará afiches y spots televisivos que prepararon los publicistas Gabriel Dreyfus y Martín Baintrub.
Por lo pronto, en la provincia de Buenos Aires la estrategia comenzará a dos bandas. Mientras Gil Lavedra recordará que a la dupla Francisco de Narváez-Felipe Solá se le podría cuestionar también el no respetar el cupo femenino, el jujeño Gerardo Morales atacará la campaña de Daniel Scioli por clientelista: «Es una agresión a la gente que no tiene otra opción más que recibir. Es un golpe a la dignidad de la familia pobre», dijo.
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