El aplastante triunfo de Elisa Carrió en las PASO de la Ciudad de Buenos Aires y su colaboración en la campaña bonaerense que, en el Gobierno creen que aportó al resultado electoral, animan a Cambiemos a que la candidata amplíe su zona de influencia en otros territorios del país, hacia los comicios generales de octubre.
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Mientras Horacio Rodríguez Larreta apunta a que la lista del oficialismo, Vamos Juntos, que encabeza la diputada, supere el 50% de votos, en el equipo de campaña del Gobierno ya recibieron el mensaje de Carrió de que está disponible para recorrer otras provincias, además de la que gobierna María Eugenia Vidal, la provincia de Santa Fe y su propio distrito, el porteño.
En la Ciudad, la campaña será un bis de la anterior con puestas junto al jefe de Gobierno porteño y vecinos, exprimiendo los distritos donde le fue mejor, la zona norte de los barrios e intentando, como el resto de las fuerzas, que los votos que fueran para quienes no lograron superar el piso que marcó las PASO y no pueden presentarse en las elecciones generales, se vuelquen al oficialismo.
En general se considera que se trata de electores que no tuvieron preferencia alguna en el cuarto oscuro. Por ahora, si la boleta de Carrió mantiene el resultado, cerca de 49%, se estaría asegurando unos siete, o tal vez ocho diputados nacionales y unos dieciséis legisladores porteños de los 30 que se renuevan en la Ciudad de Buenos Aires.