- ámbito
- Edición Impresa
Carrió, otra vez sola contra el resto
Elisa Carrió se retirará para revisar su estrategia, frente a los problemas del armado opositor. Ayer, en una presentación de su bloque por el Día Mundial del Agua.
Pero no fue una tarea fácil. Mientras Cristina de Kirchner criticaba por ese acto a la oposición, muchos de esos bloques cuestionaban la efectividad de haber sesionado ese día. Esas reticencias a dar pelea al kirchnerismo ya comenzaron a minar la confianza interna del armado opositor, que logró hacerse con el control de las comisiones en Diputados el pasado 3 de diciembre.
De ahí que Elisa Carrió -que tiene una gran fuerza de convicción sobre propios y ajenos- decidiera ya tomarse un retiro para redefinir estrategias. No es una cuestión de cansancio, sino casi un acto de protesta por la falta de acompañamiento que ve en sus socios de la oposición. Sus íntimos aseguran, además, que está «cansada» de armar estrategias y poner la cara para que luego el Gobierno la elija como objetivo de sus ataques, una queja directa a los intentos de acuerdo con el kirchnerismo que se vieron en otras fuerzas opositoras en los últimos tiempos. En realidad, Carrió no dice que la crítica que pueda hacerle el matrimonio Kirchner sólo la alimenta.
En medio de ese ambiente enrarecido aparecen el lanzamiento temprano de Francisco de Narváez y la respuesta de ayer de Mauricio Macri anunciando que sus caminos se han bifurcado. No ayudó tampoco el radical Oscar Aguad cuando sentenció en Diputados: «Hay opositores que se creen que son más de lo que realmente son o que es tiempo de pelear una campaña electoral que está lejísimos». Lo diga por De Narváez o por la propia Carrió, esa afirmación trajo desconfianza mutua entre quienes deben enfrentar al kirchnerismo.
Ayer Carrió volvió a aparecer. Como es su estilo alertó: «Mientras se discute lo cotidiano, los Kirchner se llevan puesta a la Argentina».
Fue durante una presentación por el Día Mundial del Agua que la jefa de la Coalición Cívica aprovechó para cuestionar la política oficial sobre ese tema.
«Hay que seguir luchando, aunque la sociedad nos abandone. Hay algunos que no nos abandonan, estamos nosotros y nuestros hijos. Si la sociedad se cansa, queda en manos de Kirchner», dijo allí.
Pero además de cuestionar a la sociedad criticó a los legisladores que comienzan a planear «sus campañas para 2011 desde el Congreso».
«La pelea en el Parlamento es enorme y mi lugar de trabajo hoy está acá, el tiempo dirá lo demás. Ahora no voy a pedir licencia y no voy a renunciar», dijo Carrió en una conferencia de prensa.
Para sus íntimos fue una señal de advertencia, sobre todo porque ella viene denunciando desde hace tiempo que la oposición comete demasiados errores en su estrategia legislativa o se deja llevar por la posibilidad de acordar una paz con el oficialismo que hasta ahora no ha llegado. Son demasiados pasos en falso, considera, para el poco tiempo que ha pasado desde que la oposición debutó en el Congreso con mayoría en Diputados y paridad en el Senado.


Dejá tu comentario