7 de mayo 2013 - 00:00

Carrizo: el sueño de la casa propia

Las “Construcciones” de Martín Carrizo pueden ser vistas como el hogar que algún día va a albergar a alguien, o como ruinas fantasmales, detenidas en el tiempo.
Las “Construcciones” de Martín Carrizo pueden ser vistas como el hogar que algún día va a albergar a alguien, o como ruinas fantasmales, detenidas en el tiempo.
Para brindar un ejemplo del más atrevido arte contemporáneo argentino, se suele mencionar al rosarino Carlos Herrera. En síntesis, su mayor atrevimiento consistió en presentar en el Premio Petrobrás de arteBA 2011 la obra "Autorretrato sobre mi muerte", unos calamares hediondos metidos en sus zapatos. Ganó entonces el mayor galardón y en estos días exhibe en la galería Ruth Benzacar obras que expresan una violencia y un sadomasoquismo contenido.

La paradoja es que, invitado a presentar un artista en la galería Alberto Sendrós, Herrera se alejó del arte revulsivo que produjo en estos últimos años y llevó al cordobés Martín Carrizo con sus "Construcciones", una serie de maquetas que registran el paso a paso de la albañilería. Hasta las palabras que el rosarino le dedica a la muestra, tienen la pureza y la gracia de una composición escolar.

Por su parte, el arte de Carrizo, tan arraigado al presente como a la historia de nuestro país, mientras descubre el proceso de construcción de una pequeña casa, avivan nuestra memoria.

Para comenzar, las construcciones remiten al sentido elemental del hábitat, una necesidad primaria del hombre. Si se contemplan los ladrillitos, la perfección de los arcos, los cimientos y los muros con detenimiento, el oficio del albañil adquiere una condición luminosa. Las obras recuerdan a los miles de inmigrantes de la Europa paupérrima llegando al puerto de Buenos Aires para concretar aquí su sueño americano. En ese país de las primeras décadas del siglo XX, con una educación pública de excelencia se consolidó la cultura de todos los sectores sociales y, la "casa propia", adquirió el valor simbólico que hoy rescata Carrizo. El tiempo de las "Construcciones" es impreciso: pueden ser vistas como el hogar que algún día va a albergar a alguien, o como ruinas fantasmales, detenidas en el tiempo.

A.M.Q.

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