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Cayó el dictador y terminó el drama de Costa de Marfil
El exdictador marfileño Laurent Gbagbo, según se lo vio ayer, ya detenido, en la TV de su país. Occidente saludó su caída y la normalización institucional del país.
«Después de duros combates, y tras verse encerrados y vencidos, Laurent Gbagbo y su esposa, Simone, se rindieron a las Fuerzas Republicanas y ahora están bajo arresto», dijo en un discurso televisado el primer ministro y titular de Defensa del Gobierno de Ouattara, Guillaume Soro.
«A primera hora nuestras fuerzas especiales lanzaron el asalto final contra los mercenarios y otras milicias (de Gbagbo) que se encontraban en la Residencia Presidencial», aseguró Soro en una intervención en la televisión estatal de Costa de Marfil, TCI.
Gbagbo se refugiaba en la Residencia Presidencial junto a su esposa y varios de sus aliados más cercanos desde que la ONU y la misión militar francesa Licorne se unieron a los ataques de los de Ouattara el pasado 4 de abril.
Francia debió salir ayer a aclarar que no se sumó al ataque a la residencia y que, por ello, no se excedió en el permiso que obtuvo de Naciones Unidas para usar la fuerza sólo en defensa de la población civil y de los residentes franceses.
Durante el discurso de Soro, la TCI emitía a su vez imágenes de Gbgabo, que aparecía detenido en una habitación del Hotel Golf, donde Ouattara asentó su sede gubernamental después de que el presidente saliente se negara a entregarle el poder tras las elecciones del pasado noviembre.
En las imágenes de la televisión marfileña, en las que también se veía a Simone, esposa del presidente saliente, Gbagbo se mostraba notablemente nervioso, y hablaba continuamente con las fuerzas de Ouattara encargadas de vigilarlo.
Entretanto, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, afirmó que el arresto de Gbagbo envía «una fuerte señal a dictadores y tiranos en todo el mundo», y el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, afirmó en un comunicado que Costa de Marfil «tiene ahora una oportunidad real de emprender un nuevo comienzo hacia la democracia».
La actual crisis marfileña comenzó después de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el pasado 28 de noviembre, cuando Gbagbo, presidente de Costa de Marfil desde 2000, se negó a admitir su derrota frente a Ouattara y a cederle el poder, a pesar de la fuerte presión internacional.
Agencias EFE, Reuters y AFP

