13 de abril 2009 - 00:00

Cebada, el cultivo que no sufre la crisis del campo

La cebada cervecera aumentó un 34,1% la superficie implantada el año pasado y en esta temporada invernal seguiría avanzando.
La cebada cervecera aumentó un 34,1% la superficie implantada el año pasado y en esta temporada invernal seguiría avanzando.
En una campaña en la cual los principales cultivos sufren reducciones, la cebada cervecera se muestra en expansión. Este cultivo de invierno logró un incremento de 34,1% en 2008/09, alcanzando las 590 mil hectáreas, que generaron 1,68 millón de toneladas, la mayor producción de la historia del país. El precio de la cebada es alrededor de un 90% del valor del trigo, y según el departamento de Estimaciones Agrícolas de la Secretaría de Agricultura (SAGPyA), un factor importante del incremento en la última campaña fueron «las buenas condiciones comerciales del producto con adecuados precios garantizados por contrato».

También se evaluó como ventaja que la cebada admite la posibilidad de «cosecha más temprana que el trigo» lo que permite una buena combinación con cultivos «estivales» consecutivos como la soja, el maíz y el sorgo, entre otros.

«Los cultivos han presentado un adecuado desarrollo, lo que garantizó altos rendimientos, que llevan la producción total a 1.680.000 toneladas, constituyendo la mayor producción histórica argentina de este cereal», señaló el organismo dirigido por Carlos Cheppi.

La Argentina es el primer productor y exportador de cebada cervecera de América Latina, y el tercero de todo el continente, detrás de Canadá y Estados Unidos. Otros análisis indican que el panorama es positivo para la campaña 2009/10 ya que las malterías han hecho conocer su voluntad de comprar la producción, pero los productores esperan conocer las facilidades de financiamiento que pondrán a disposición.

Por otra parte, es un cultivo menos exigente que el trigo respecto del agua que necesita para desarrollarse y es más tolerante a las heladas en momentos de floración.

Exigencias

En su perfil nutritivo, este cereal de invierno, exige para tener rindes satisfactorios: por cada 1.000 kilos de grano 30 kilogramos de nitrógeno; 16 kilos de Fósforo-P2O5 y 36 kilos de Potasio-K2O. Este cultivo se cosecha en promedio 10 a 12 días antes que el trigo, lo que es de vital importancia para la siembra de cultivos de segunda, básicamente soja. Esta oleaginosa establecida sobre cebada, rinde en promedio 3 quintales más que sobre trigo.

A su vez, tiene mejor comportamiento ante la amenaza de hongos de suelo; en general produce un poco más que el trigo a iguales condiciones; y se adapta mejor que éste a potreros de menor nivel de producción, y a suelos sueltos. También es elástica en la fecha de siembra.

La cebada se destina casi exclusivamente a la fabricación de malta, ya que la industria cervecera demanda importante cantidad de toneladas en forma continua, pero se trata de una materia prima que obliga a los productores a cumplir con estrictos requerimientos de calidad.

Por otra parte, si las malterías las rechazan, no está conformado todavía un mercado alternativo para recibir esa cebada de menor calidad.

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