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Chávez terminó raid contra Techint y expropió Tavsa
• Fabrica caños sin costura; antes se había quedado con Sidor y Matesi
Paolo Rocca
Según un comunicado enviado ayer a la Bolsa porteña por Tenaris (la división de tubos sin costura de Techint), «la República Bolivariana de Venezuela, actuando por intermedio de PDVSA, asumió formalmente el control operativo exclusivo sobre los activos de TAVSA. PDVSA asumió completa responsabilidad sobre las operaciones y el gerenciamiento de TAVSA, las que serán manejadas por el comité de transición designado por Venezuela».
La empresa que encabeza Paolo Rocca advierte que «continúa reservando todos sus derechos bajo tratados internacionales y legislación venezolana e internacional», pero agrega estar «preparada para iniciar negociaciones con las autoridades venezolanas tendientes a obtener términos y condiciones justos y adecuados para la transferencia de TAVSA a Venezuela».
En otras palabras: la empresa fue expropiada, pero aún Techint no fue informada de cuánto y cuándo cobrará por esos activos que ahora pasan a formar parte del patrimonio del Estado venezolano.
Techint ya había sufrido la expropiación de sus otras dos subsidiarias en territorio de Venezuela: Sidor, una de las mayores plantas siderúrgicas de la región, y Matesi -fabricante de briquetas para la elaboración de acero, y proveedora de Sidor-. TAVSA está ubicada en el complejo industrial Sidor, no así Matesi, que tiene su planta en otro lugar. Sin embargo, tanto Sidor como Matesi formaban parte de Ternium, la división de aceros planos de Techint.
Compensación
En mayo pasado, luego de un largo proceso de negociación no exento de rispideces y contramarchas, Chávez aceptó abonar u$s 1.970 millones por la parte de Sidor correspondiente a Techint; el pago se pactó en seis cuotas más un séptimo pago que es contingente a la cotización del petróleo; según fuentes del mercado, el chavismo habría cumplido en tiempo y forma con los términos pactados, y ya habría saldado tres de las cuotas.
Sidor producía -cuando estaba en manos de Techint- unos 4,3 millones de toneladas anuales de acero líquido, un «agujero» en su producción que Techint aún no compensó.
En tanto TAVSA produce unas 80.000 toneladas de tubos al año, contra los 800.000 que entrega su empresa local Siderca; como se ve, el daño que le causa esta expropiación a Techint es ínfimo comparado con lo sucedido con Sidor.
Lo que en su momento fue casi una tragedia para el grupo de la familia Rocca se convirtió en «una desgracia con suerte»: desde la expropiación de la empresa, la demanda (y por lo tanto, el precio) del acero se desplomó en todo el mundo, a caballo de la caída de la producción de automóviles y de la construcción, dos de los principales clientes de la industria siderúrgica.
Alto horno
Esto también provocó que Siderar, la filial argentina de Ternium, pusiera a paso de hormiga la reconstrucción del alto horno «Evita», en San Nicolás.
Sin embargo, ahora que comienza a vislumbrarse una salida de la crisis -las automotrices, reestructuradas, retoman la producción-, el bache que le provoca la falta de Sidor se hará evidente; desde entonces, la empresa busca alternativas para suplirla; lo primero que haría es retomar la construcción del horno «Evita», mientras el equipo de Paolo Rocca sigue estudiando si se puede comprar alguna planta en algún lugar del mundo o expande las que ya tiene.


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