28 de abril 2010 - 00:00

Cheque: oficialismo se resigna a perder

El peronista Eduardo Fellner deberá someterse hoy a la mayoría opositora de la Cámara de Diputados para habilitar el tratamiento en comisiones de la coparticipación del impuesto al cheque. Frente a una derrota cantada, el presidente de la

Cámara de Diputados volvió a coquetear con renunciar a su cargo en medio de una fuerte interna de la bancada oficialista.

La semana pasada, tal como reveló este diario, Fellner amenazó con renunciar a la presidencia de la Cámara de Diputados tras el ultimátum del jefe de la bancada kirchnerista para que rechace la sanción del proyecto proveniente del Senado. La presión de Rossi sobre Fellner fracturó la cúpula del bloque oficialista, pero ahora el titular del cuerpo deberá someter el futuro de la nueva ley del cheque a votación en el recinto.

Ayer Fellner ratificó que, según su criterio, es inválida la sanción que el Senado le dio al proyecto de coparticipación del impuesto al cheque, porque «la votación requería una mayoría absoluta, y fue votada con mayoría simple». Además, el diputado kirchnerista reconoció que si la oposición lograra conseguir quórum para debatir el proyecto, eso reflejará la nueva relación de fuerzas que hay en las Cámaras desde la última elección de junio de 2009.

Pese a todo, el kirchnerismo intentará archivar el proyecto de ley que reparte de manera automática a las provincias unos 10 mil millones de pesos que antes eran manejados discrecionalmente por el Tesoro nacional. «El presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, ya dijo que llevará el proyecto al pleno. Vamos a dar debate», aseguró Rossi con resignación.

El proyecto motorizado por la oposición fue devuelto la semana pasada por Fellner al titular del Senado, Julio Cobos, quien argumentó que no se necesitaba la mayoría absoluta de la Cámara alta para lograr su aprobación, como argumenta el kirchnerismo. Ahora, el proyecto será puesto a consideración del pleno de Diputados.

La oposición adelantó que en la sesión pedirá el envío del proyecto a las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Economía para que se inicie su tratamiento legislativo, pero el oficialismo reclamará su archivo. En caso de ser aprobado por Diputados, la presidente Cristina de Kirchner tiene previsto recurrir al veto consagrado en la Constitución Nacional.

«Hay una nueva realidad política. Partidos que eran la mayoría terminaron siendo la primera minoría. Y esto dificulta la convivencia y los códigos políticos. Pero hay que ser prudentes y razonables»
, dijo Fellner anticipando un triunfo de los bloques antikirchneristas.

Fellner advirtió que si el proyecto para modificar la ley del cheque tuviera andamiento, eso significaría «un desfinanciamiento muy fuerte para el Estado nacional, que se vería ante la necesidad de recortar recursos y gastos, y esos fondos son los que van a las provincias».

Además, Fellner sostuvo que si no se sintiera respaldado por sus pares de la Cámara baja, «daría un paso al costado», aunque después se corrigió afirmando que «es el cuerpo el tiene la potestad de decidir qué hace con el presidente de la Cámara». Sin embargo, una eventual renuncia de Fellner a la presidencia de la Cámara de Diputados aterroriza más a la oposición que al oficialismo. El

cargo de Fellner debería ser ocupado por el radical Ricardo Alfonsín, actual vicepresidente primero, quien controlaría el Congreso junto a Cobos desde el Senado. La fotografía recuerda a la víspera de la crisis de 2001, cuando la entonces oposición peronista le arrebató a Fernando de la Rúa los puestos de conducción en el Poder Legislativo.