28 de septiembre 2011 - 00:00

Chile: prometen más protestas los estudiantes

Santiago - Luego de una reunión que se extendió por más de nueve horas, los dirigentes universitarios agrupados en la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) aceptaron participar en la mesa de diálogo con el Gobierno de Sebastián Piñera, pero sin suspender las movilizaciones y protestas.

«Seremos parte de ese espacio (de diálogo) para continuar nuestra lucha constante», afirmó Giorgio Jackson, vocero del organismo y presidente de la FEUC (Federación de Estudiantes de la Universidad Católica).

También insistió en que exigirán las «garantías mínimas» para participar en esta instancia. «A través de la fuerza de las movilizaciones en estos cinco meses, haremos cumplir las garantías mínimas para un diálogo con el Gobierno», agregó. Asimismo, reconoció a «las y los estudiantes secundarios, quienes debido a sus métodos de organización y medidas de presión efectivas han obtenido el legítimo derecho a integrarse» a esta mesa de conversaciones sobre el futuro de la educación, añadió.

Lanzamiento

A su turno, Camila Vallejo, presidenta de la Confech, consideró necesario que el Gobierno haga públicos, previo a su lanzamiento, los detalles de la Ley de Presupuestos, «especialmente el ítem relacionado con la educación». La cuestión relacionada con el Presupuesto 2012 es una de las exigencias del alumnado, que pretende la disposición de más recursos para la educación a partir del próximo año.

La líder estudiantil indicó, asimismo, que la decisión de sumarse al diálogo no condiciona el fin de las movilizaciones, y pidió a los estudiantes que acudan a las aulas mientras no haya señales concretas de avances en las conversaciones. «El inicio de este diálogo no condiciona nuestras formas de movilización», recalcó. En esa línea, reafirmó la convocatoria a la movilización para el mañana, planteada por estudiantes y profesores.

Los jóvenes no han variado las demandas que enarbolan desde el inicio de las protestas: exigen una educación pública igualitaria, gratuita y de calidad, el fin del lucro en las entidades privadas que reciben aportes estatales y el retorno al Estado de las escuelas administradas por las municipalidades.

La posibilidad de crear una mesa de negociación se allanó luego de que el Gobierno de Piñera flexibilizara el fin de semana su postura al aceptar algunas exigencias planteadas por los estudiantes, entre ellas, retirar el carácter de urgencia a la tramitación de dos proyectos de ley sobre educación enviados al Congreso sin consensuarlos previamente con los estudiantes.

Los proyectos rebajan del 5,6 al 2% el interés de un crédito privado avalado por el Estado al que recurren hoy los universitarios para pagar los aranceles, y también permiten la renegociación de la deuda de unos 110.000 estudiantes morosos, con una deuda media de unos u$s 5.000.

Hasta ahora, el Gobierno se negaba a aceptar esta exigencia, aunque había accedido a transparentar el diálogo a través de la realización de actas y a fiscalizar con mayor rigor la obtención de beneficios por parte de universidades privadas, prohibidos en la legislación, pero vigentes de hecho.

Las protestas estudiantiles estallaron a inicios de mayo, en reclamo de una educación pública gratuita y de calidad en un país con uno de los sistemas más segregados del planeta, producto de las reformas liberales impuestas por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Agencias EFE, AFP y Reuters

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