• IRSA le compró a Parque Arauco su 30% en u$s 126 M
Eduardo Elsztain
Los chilenos de Parque Arauco se sumaron ayer a la larga lista de empresas extranjeras que se van del país, al firmar una opción de venta de su 29,55% en Alto Palermo SA (APSA). La compradora, obviamente, será IRSA, que ya controlaba la mayor cadena de centros comerciales de la Argentina y que -cuando se concrete la transacción- pasará a tener el 92,9% de las acciones de APSA; el restante 7,1% flota en la Bolsa.
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Lo llamativo es el precio por el que el grupo chileno acepta vender: apenas u$s 126 millones; para tener una pequeña referencia de la pichincha que hizo el grupo que encabeza Eduardo Elsztain bastará recordar que la inversión total en el Dot Baires, el mall inaugurado por APSA hace un par de meses, fue de u$s 160 millones; dado que a los chilenos les correspondió aportar el 25% de esa cifra (el porcentaje es menor al del total empresa porque una pequeña porción se la quedó la constructora española San José, dueña del terreno), Parque Arauco cobrará u$s 86 millones en total por un tercio de Alto Palermo, Abasto Shopping, Alto Avellaneda, Nuevo Centro Córdoba, Mendoza Plaza, Nuevo NOA (Salta), Patio Bullrich, Paseo Alcorta, Buenos Aires Design y Alto Rosario, que conforman la red de centros comerciales de la firma.
Las razones que llegan desde Santiago, Chile para esta venta por liquidación de temporada son varias, algunas más verosímiles que otras.
La «oficial», esgrimida por Andrés Olivos, CEO de Parque Arauco y director de APSA, indica que «Argentina es un mercado interesante, pero hoy nuestra estrategia de crecimiento está centrada en Chile, Perú y Colombia y en activos donde tengamos el control y la operación en forma directa».
En este marco, los chilenos habrían elegido hacer caja de su inversión argentina para financiar en parte sus proyectos en esos dos países: hace apenas tres días anunciaron que retomaban sendos proyectos en esos mercados, que les insumirán inversiones cercanas a los u$s 500 millones.
Además, a fines del año pasado se anunció una fuerte reestructuración en el grupo de control de Parque Arauco: una de las ramas de la familia fundadora (los Said Somavía) se aliaron con las familias Eluchans y Sáenz para desplazar a sus «paisanos» Said Yarur y Abumohor.
La salida del grupo chileno -principal competidor en su país de Cencosud en el terrreno de los centros comerciales- venía siendo comentada en el mercado desde al menos 2007; según el comunicado remitido ayer por IRSA a la Bolsa porteña, la compradora tiene tiempo hasta el 31 de agosto próximo para ejercer la opción, y puede prorrogarla hasta el 30 de noviembre. Hay un pago inicial «cash» de u$s 6 millones que se imputará al precio final cuando se ejercia el «call».
Parque Arauco había ingresado como accionista minoritario en APSA en 1994, cuando ésta encaró la compra y construcción del Abasto Shopping; por ese entonces el banco de inversión Goldman Sachs acompañó al magnate George Soros -en esa época principal inversor de IRSA- comprando 12% de APSA, de la que salió hace un lustro vendiéndole su parte también a IRSA.
El artífice del grupo es José Said Saffie, que nació en la peruana Arequipa; heredó un imperio textil y lo transformó en financiero-inmobiliario. Además de ser el presidente de Parque Arauco SA ocupa el mismo cargo en el Banco BBVA de Chile y Embotelladora Andina (Coca-Cola), y es el cuarto hombre más rico de ese país.
La historia de IRSA es bastante más conocida: fundada por el abuelo de Elsztain, fue transformada por el nieto en el primer fondo de inversiones inmobiliarias del país. Tras la salida de Soros sus principales inversores son los magnates estadounidenses Michael Steinhardt y Edgar Bronfman, además del fondo Leucadia. Los rumores de problemas de liquidez que circularon el año pasado parecen desmentidos por esta operación, en la que la gerencia de IRSA aún evalúa alternativas para reunir los u$s 126 millones. En el comunicado bursátil IRSA dice que la operación es «una excelente oportunidad de negocio».
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