21 de junio 2010 - 00:00

China aclara: apreciación del yuan va a ser gradual

Barack Obama
Barack Obama
Pekín - El Banco Popular de China (el Central en ese país) emitió ayer un nuevo comunicado en el que indicó que la apreciación del yuan, anunciada el sábado y aplaudida por Estados Unidos, la Unión Europea, el FMI y otros países, se hará en forma gradual.

El nuevo comentario, publicado en la página web de la entidad, precisó que la anunciada flexibilización del yuan o «renminbi» («moneda del pueblo») será gradual y que el tipo de cambio «se mantendrá a un nivel razonable y equilibrado».

«En la actualidad no existen motivos para permitir mayores fluctuaciones o cambios en el tipo cambiario del renminbi», señaló el comentario, en el que un portavoz de la entidad bancaria añadió que el objetivo es «salvaguardar la macroeconomía y la estabilidad financiera».

La relativización de la iniciativa se produjo después de que el sábado el banco respondió con un anuncio de flexibilidad a las críticas contra su política cambiaria ante la próxima cumbre del G-20 en Canadá y fuertes presiones de Barack Obama.

El anticipo no indicaba literalmente una revaluación del yuan, aunque fue interpretado así por la prensa y los gobiernos extranjeros, porque la declaración de la autoridad monetaria china fue diferente a las recientes expresiones de miembros del Gobierno, que negaron repetidamente modificaciones en la política cambiaria del yuan y se opusieron a las presiones internacionales de los países que consideran que China lo mantiene artificialmente bajo.

La moneda china se desvinculó en 2005 de un cambio fijo con el dólar en 8,2 yuanes la unidad y creó un mecanismo cambiario sobre la base de una cesta de divisas que favoreció que la moneda china se revaluara hasta un 21% (6,83 yuanes por dólar) en 2008, momento en el que Pekín frenó la tendencia por la crisis global.

Desde entonces, gobiernos como el estadounidense criticaron que el régimen chino mantuviera el yuan artificialmente bajo para favorecer sus exportaciones baratas, a lo que China había respondido hasta ahora que llevaría a cabo una reforma gradual, pero se negaba a fijar un calendario.

Algunos comentarios tanto en la prensa como en los foros de internet chinos criticaron la actitud del Gobierno por «ceder a la presión extranjera», mientras que algunos economistas esperan que la medida provoque alzas en los mercados.