8 de abril 2010 - 00:00

China permite descargar sólo a barcos varados

Carlos Cheppi
Carlos Cheppi
El Gobierno de China permitirá en los próximos días que los barcos cargados con aceite de soja argentino varados en sus puertos descarguen, pero mantendrá firme la decisión de impedir que nuevos cargamentos de ese producto sean enviados desde Buenos Aires.

El permiso será una clave para liberar las tensiones que iniciaron el conflicto comercial hace una semana, pero no solucionará la cuestión de fondo que cuestiona la calidad del aceite argentino y bloquea su importación, lo que afectará exportaciones por u$s 1.600 millones anuales.

En principio, funcionarios de ambos países acordaron que los barcos impedidos de bajar la mercadería puedan hacerlo, al igual que aquellos que al momento de lanzar la medida se encontraban en proximidad de las terminales chinas.

Tras ello, seguirá el bloqueo al aceite argentino que no cumpla con la nueva normativa china, que impone una calidad con residuos de solventes con un nivel inferior a 100 partes por millón para ingresar con destino a consumo personal.

La reanudación de las exportaciones dependerá exclusivamente de la respuesta que el Gobierno chino de Hu Jintao dé a la administración de Cristina de Kirchner, la cual le pidió oficialmente que suspenda el bloqueo.

«China aceptó que los barcos que ya están en viaje puedan descargar lo que llevan, pero las negociaciones siguen adelante y aún no se terminaron», explicó ayer una fuente del Gobierno argentino.

«Esto surgió de las negociaciones que están manteniendo los enviados por el Ministerio de Agricultura, pero no se pueden realizar nuevos envíos hasta que no termine esta negociación», añadió. El embajador plenipotenciario de Asuntos Agrícolas, Carlos Cheppi, se encuentra en China junto al vicepresidente del SENASA, Carlos Paz, para llevar adelante las negociaciones con ministros chinos.

Cheppi logró que la disputa comercial se impusiera en la agenda que iba a desarrollar con funcionarios chinos, después de que el canciller Jorge Taiana presentara el pedido formal para que cese el bloqueo al embajador chino en Buenos Aires, Gang Zeng.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino restó ayer importancia a las diferencias entre China y la Argentina por las importaciones de soja, destacando que son «disputas normales en importantes países en desarrollo», y apeló a aumentar el diálogo bilateral para resolver el conflicto.

«Necesitamos consultas en pie de igualdad, y damos la bienvenida a discutir el problema para conseguir que mejore nuestra cooperación», destacó al respecto el viceministro de Asuntos Exteriores, Li Jinzhang, responsable de política latinoamericana en la Cancillería china.

La decisión china habría sido tomada en represalia contra el proteccionismo aplicado por la Argentina, y provocó gran malestar entre los empresarios exportadores locales del sector y una elevada preocupación en la Casa Rosada.

De continuar el bloqueo, los productores argentinos de aceite de soja se verán seriamente afectados ya que el 70% de su producción anual está destinada a los puertos del gigante asiático.

En la campaña agrícola actual se proyecta cosechar 55 millones de toneladas de soja, de las cuales 11 millones se utilizarían para producir 2.200.000 toneladas de aceite con destino a la República de China.