29 de diciembre 2010 - 00:00

China sigue de shopping: paga por Repsol Brasil u$s 7.100 millones

La petrolera estatal china Sinopec ingresó ayer como accionista de la filial Brasil de Repsol. Suscribió en su totalidad una emisión de acciones por u$s 7.100 millones, que le darán derecho al 40 por ciento del capital accionario de la compañía. El otro 60 por ciento continúa en manos del grupo español. De esta operación surge que el valor total de Repsol Brasil ronda los u$s 18.000 millones.

Claramente se trata de un aporte de capital para poder encarar los grandes proyectos de exploración que tiene Repsol en Brasil; en este caso no se trata entonces de una venta, lo que hace a la operación diferente de lo sucedido con YPF. Sin embargo, pese a que los accionistas españoles no se pondrán la plata de los chinos en el bolsillo, se sabe que buena parte del aporte del nuevo socio será utilizada por Repsol para reducir deuda. Contablemente, la operación implica una ganancia extraordinaria para Repsol España de casi u$s 3.300 millones.

En la Argentina

Se trata de la segunda gran operación en la región de la petrolera china (cuya razón social «de exportación» es China Petrochemical Corp.): a principios de diciembre había adquirido los activos en la Argentina de Occidental Petroleum, por los que pagó u$s 2.450 millones.

Ambas adquisiciones reflejan claramente el interés de los chinos en los «commodities» de América Latina. Por estos días, por caso, el Gobierno de Río Negro firmó un acuerdo con un grupo agroindustrial de ese país para plantar soja en tierras fiscales y exportarlas a China, a cambio de la tecnología de riego que hará posibles esos cultivos.

Sinopec es la mayor petrolera de China por facturación y también la que tiene más capacidad de refinación en Asia. Después de quedarse con «Oxy» Argentina -lo que le dio acceso a 23 concesiones de producción y exploración en Santa Cruz, Mendoza y Chubut- avanzó sobre Repsol Brasil, un país al que los descubrimientos de yacimientos offshore producidos en los dos últimos años convirtieron en una potencia petrolera.

Offshore

El comunicado de Repsol indica que el ingreso de Sinopec como accionista les permitirá desarrollar los yacimientos offshore de sus bloques en las cuencas de Santos y Espirito Santo, en las que planea invertir alrededor de u$s 14.000 millones entre 2011 y 2019. Repsol agrega que los fondos obtenidos «aseguran las inversiones necesarias en Brasil, que incluyen el desarrollo de algunos de los mayores yacimientos del mundo, entre ellos los de Guará y Carioca». Además, con este nuevo socio, Repsol Brasil se convierte en un jugador capaz de competir con Petrobras en futuras licitaciones de campos petrolíferos.

Está claro por qué Repsol se desprende del 40 por ciento de una de sus filiales más prometedoras; lo de los chinos también parece transparente: el consumo de petróleo en China viene creciendo al 13 por ciento anual acumulado, lo que en una economía de las proporciones gigantescas de ese país impone asegurarse de la materia prima para satisfacer esa demanda.

Las adquisiciones en Brasil y en la Argentina apuntan sin duda en esa dirección: otra petrolera estatal china, Cnooc Ltd., entró en abril de este año en la argentina Bridas Energy, lo que le permitió acceder al capital de PAE (Pan American Energy), un joint-venture con la británica BP, y por lo que desembolsó u$s 3.100 millones por el 50 por ciento del capital. Poco después, en noviembre pasado, BP anunció la venta de su parte en PAE a Bridas, en la que los chinos ya tenían el 50 por ciento.

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