28 de marzo 2017 - 00:00

Ciencia revela un asesinato de 5.000 años

Los datos son precisos por-que el cuerpo del hombre quedó durante siglos congelado entre glaciares.

Investigadores. Según pudieron determinar, la momia tenía 45 años, medía 1,65, el promedio de la época, y pesaba 50 kilos.
Investigadores. Según pudieron determinar, la momia tenía 45 años, medía 1,65, el promedio de la época, y pesaba 50 kilos.
El avance de la ciencia ha revelado cientos de misterios. Ahora, investigadores pudieron determinar las causas de muerte de un hombre que falleció hace 5.000 años.

Se trata de Ötzi, también conocido como "El hombre de hielo", la momia mejor preservada que se haya encontrado en la historia. Un hombre de la Edad del Cobre cuyo cuerpo congelado quedó atrapado durante siglos dentro de un glaciar en el norte de Italia, cerca de la frontera con Austria, hasta que el calentamiento global derritió el glaciar y dos montañistas lo descubrieron en 1991.

Ahora, Angelika Fleckinger, directora del Museo de Arqueología del Sur del Tirol,en Italia, en donde están los restos, se contactó con Alexander Horn, un detective, para revelar las causas de la muerte de Ötzi.

Es que una radiografía de la momia descubrió la marca de una punta de flecha de sílex incrustada en su espalda, justo debajo de su hombro. Pero recién ahora, gracias al minucioso trabajo del inspector Horn, se ha podido reconstruir lo que sucedió aquel día en los Alpes, alrededor del año 3.300 antes de Cristo.

El glaciar no sólo congeló a Ötzi donde había muerto, sino que también mantuvo intactos sus órganos. "Imagina que podemos saber el contenido que tenía en su estómago", dijo.

Esos contenidos resultaron ser críticos para determinar con sorprendente precisión lo que sucedió. Al encontrar rastros de polen en su tubo digestivo, los científicos pudieron fechar la muerte de Ötzi en algún momento de fines de la primavera o principios del verano.

Descubrieron que en sus últimos dos días consumió tres comidas distintas, descendió desde una elevación de unos 2.000 metros y luego subió hacia las montañas de nuevo, donde fue encontrado en el lugar del crimen a 3.200 metros de altura.

En su cuerpo descubrieron una segunda herida: un corte profundo en la mano derecha entre el pulgar y el índice. Por el grado de cicatrización, había ocurrido uno a dos días antes de su muerte.

Por ello, el inspector Horn conjetura que Ötzi pudo haber bajado a la aldea y verse envuelto en una pelea violenta. "Lo interesante es que no se le encontraron otras lesiones en el cuerpo, así que probablemente fue el ganador de esa pelea", explicó.

Luego se marchó de regreso a lo alto de la montaña. "Aproximadamente media hora antes de su muerte, estaba teniendo una comida adecuada", dijo el inspector. Media hora después, el asesino se acercó y le disparó en la espalda desde una distancia de casi 30 metros.