- ámbito
- Edición Impresa
Clásico: Moreno negocia con los molinos para evitar subas en pan
Guillermo Moreno
«Hoy -por ayer- al mediodía Moreno habló con cuatro molinos y acordó que entreguen harina a las panaderías a través de los centros de panaderos, que serán los encargados de informar cuáles son los comercios que necesitan harina», dijo ayer a este diario Rubén Salvio, presidente de la Federación de Panaderos.
Sin embargo, el secretario general de la Unión Obrera Molinera Argentina (OUMA), Carlos Barbeito, desconoció el acuerdo con el Gobierno: «No me consta este acuerdo, y de existir no creo que solucione el problema. Hay 30 molinos paralizados o semiparalizados, sobre todo los ubicados en el norte del país, y 1.000 trabajadores afectados de manera directa. Que negocien con cuatro molinos grandes no significa nada porque éstos se dedican principalmente a exportar y no abastecen al mercado interno; de hecho, son 150 los molinos que sí se dedican al mercado interno y con ellos no se negoció nada», sostuvo.
El problema de la falta de harina surge porque la ex Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) -hoy la Unidad de Coordinación y Evaluación de Subsidios al Consumo Interno (UCESCI)- tiene una deuda con los molinos de $ 2.400 millones por pagos atrasados desde el mes de octubre del año pasado
-en concepto de compensaciones-, situación que hace que éstos estén imposibilitados de comprar trigo para vender la harina a las panaderías. Los primeros afectados fueron los pequeños molinos y ahora ya la mediana y gran industria trabaja en forma intermitente por las dificultades financieras. El nuevo organismo, a una semana del nombramiento de su titular, Lisandro Tanzi, no da señales de que se ponga en marcha el pago de las compensaciones en un plazo breve, informó ayer un comunicado del sector. A su vez, al haber escasez de harina crecen las especulaciones acerca de que subirá, aún más, el precio del pan.
«La semana pasada un funcionario se comprometió a que el Gobierno comenzaría a pagar los subsidios que adeuda la semana que viene, pero aún no hay mayores novedades», dijo Barbeito, y agregó: «El problema es que el pan no para de aumentar, en la localidad bonaerense de Benito Juárez llega a valer $ 7 el kilo y en algunas panaderías de Capital Federal y Gran Buenos Aires llega a $ 9 el kilo. Si esto se extiende una semana más el costo lo vamos a pagar los trabajadores, y lo peor es que el costo político lo va a pagar la Presidenta».
Desde la UOMA aseguraron que no realizarán medidas de fuerza y que por el momento no hay despidos. Sin embargo, aclaran que hay trabajadores en situación de ambigüedad.


Dejá tu comentario