- ámbito
- Edición Impresa
Clave: Rusia se une a EE.UU. para frenar la amenaza iraní
Mahmud Ahmadineyad, sentado ayer en un auto eléctrico, durante su visita a la Segunda Muestra Nacional de la Innovación y la Prosperidad, en Teherán.
«Lo único que podemos hacer, desgraciadamente, es aplicar sanciones, dado que las negociaciones no son posibles», sostuvo ayer el ministro de Defensa francés, Herve Morin, en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo estadounidense, Robert Gates.
«El único camino que nos queda en este punto, me parece a mí, es esa vía de presión, pero requerirá que toda la comunidad internacional trabaje en conjunto», agregó Gates.
El norteamericano explicó que «aún debemos intentar y encontrar una forma pacífica de resolver este tema (en referencia a las sanciones)».
Castigos
Por su parte, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, hizo eco de estas palabras al sostener que en esta reunión bilateral los secretarios de Estado acordaron que era tiempo de adoptar castigos «más fuertes (contra Irán), con la esperanza de reanudar las negociaciones», confidenció un funcionario presente, que no quiso ser identificado.
El llamado a sanciones más duras y permanentes surgió después de que el domingo Irán -que afirma que su programa nuclear es para generar electricidad y para investigaciones médicas- anunciara el inicio de la producción de uranio enriquecido al 20% y la construcción de 10 nuevas plantas durante el próximo año para estos efectos.
Las posibles sanciones se aplicarían sobre el Banco Central de Irán, la Guardia Revolucionaria -que potencias occidentales dicen es clave para el programa nuclear-, y empresas de transporte y del sector energético, según declaraciones de diplomáticos de Occidente.
Poder de veto
En este escenario, es clave la postura de Rusia, tradicional aliada del régimen de Teherán que además tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU junto a Gran Bretaña, EE.UU., Francia y China. Moscú advirtió ayer a Irán que debe realizar este proceso de enriquecimiento en el exterior, como estaba previsto en el acuerdo de Ginebra, propuesto por las potencias.
«Nosotros partimos siempre del principio que la solución pasa por la puesta en acto por parte de Irán del acuerdo de Ginebra de octubre pasado», sostuvo la cancillería en un comunicado difundido por la agencia Interfax.
Es más, en Moscú un miembro del partido gobernante Rusia Unida del primer ministro Vladimir Putin, cuyos comunicados generalmente reflejan la política del Kremlin, también instó a sanciones.
«La comunidad internacional debe reaccionar con rapidez con el fin de enviar a Teherán una nueva señal de su intención de reaccionar con medidas serias que podrían llegar al endurecimiento de sanciones económicas», dijo un vocero de Konstantin Kosachyov, jefe de la Comisión de Asuntos Exteriores en la Cámara baja de Rusia.
La aceleración del plan nuclear iraní, cuyas autoridades han manifestado reiteradamente su deseo de borrar a Israel del mapa, también podría interpretarse como un signo interno después de la cuestionada elección presidencial de junio, que puede estallar de nuevo el jueves, cuando Irán conmemore el aniversario de la Revolución Islámica de 1979.
Agencias Reuters, EFE y ANSA

