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Clima comenzará a mejorar: lluvias podrían extenderse hasta abril
Los maíces de implantación tardía y la mayor parte de la soja se beneficiarán con el retorno de las lluvias, que se esperan para mediados de la primavera.
«Hay una tendencia bastante importante a que el clima en la franja central, por lo menos en el régimen pluvial, que ya desde finales de enero viene bastante más parejo, se sostenga y se afiance», dijo Germán Heinzenknecht, meteorólogo de la consultora.
«La primera quincena de marzo tiene una tendencia a fortalecer esto que se está viendo. Sin embargo, hay que ir despacio porque lo que se viene más adelante no es menos importante», añadió Heinzenknecht.
El sur de la provincia de Buenos Aires, la segunda productora de soja del país, sigue sufriendo los embates de la sequía.
El lunes y el martes de la próxima semana volverían a registrarse precipitaciones, que llegarían a las zonas secas de la provincia, pero serían insuficientes para aliviar las necesidades de los productores de esa región.
De acuerdo con datos de la Bolsa de Cereales, las lluvias se extenderán hasta la primera quincena de abril y aportarán humedad suficiente para aliviar los cultivos de verano y los pastizales y pasturas afectados por la sequía.
«Según es normal en el desarrollo de los episodios de La Niña, cabe esperar que tanto marzo como la primera quincena de abril registren una reactivación temporal de las precipitaciones», indicó la entidad en su perspectiva agroclimática para la campaña 2008/2009. Las precipitaciones «aportarán adecuadas cantidades de lluvias, que aliviarán el estado de los cultivos de verano y los pastizales y pasturas», agregó.
La reactivación de las precipitaciones aportará humedad a los suelos, «aunque manteniéndose en valores algo inferiores a lo normal y con una distribución despareja y discontinua», aclaró el reporte. Además, el informe advirtió que la recuperación de la humedad de los suelos provocará condiciones favorables para el desarrollo de plagas retrasadas por la sequía y riesgo de granizo y vientos hacia el comienzo del otoño. En tanto, «a partir de la segunda quincena de abril, las precipitaciones reducirán su intensidad en toda el área agrícola dando lugar a una segunda parte del otoño y un invierno seco y con temperaturas superiores a lo normal en promedio».
Además, hacia el otoño debe preverse un comienzo temprano de la temporada con heladas, las cuales podrían manifestarse, en el sur del área agrícola, a partir de la segunda quincena de abril. La Bolsa indicó que es posible que el fenómeno climático de La Niña, que afectó a las campañas agrícolas 2007/2008 y 2008/2009, se disipe hacia mediados del invierno 2009, momento en que pasaría a condiciones neutrales.
No obstante, el fenómeno mantendrá una «acción residual» entre mediados de agosto y fin de octubre, causando anomalías en la evolución del agroclima, como un final tardío de la temporada de heladas y un retorno tardío de las precipitaciones.
El girasol y el maíz dependerán para su implantación y arranque de las reservas de humedad dejadas por las lluvias de fines de verano y comienzos de otoño, mientras que los maíces de implantación tardía y la mayor parte de la soja se beneficiarán con el retorno de las lluvias, que se espera para mediados de primavera.


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