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Clima y políticas de control definen el futuro de la soja
El mercado de Chicago está pendiente de los controles que podrían activarse sobre los fondos de inversión que operan con materias primas.
A pesar de proyectarse una cosecha exitosa en el Hemisferio Norte, el mercado corrigió en los últimos días la tendencia negativa de los primeros días de julio. Algunos de los elementos que la plaza tomó para esta recuperación han sido:
1. La necesidad de contar con una cosecha amplia en los Estados Unidos para mitigar el efecto de los bajos stocks existentes y la baja productividad sudamericana en la última temporada.
2. La urgencia para que la cosecha norteamericana, en especial la de soja, sea volcada rápidamente a los canales de consumo para abastecer el uso requerido en setiembre. El mercado de soja sigue cotizando en las posiciones cercanas con un importante premio en relación con las más lejanas, producto de la necesidad de disponibilidades inmediatas.
3. La actividad importadora de China, que en esta temporada se hizo presente algo más temprano que lo habitual, con compras totales para la nueva campaña que ya exceden los 4 millones de toneladas.
4. Los pronósticos que hablan de clima seco y ausencia de precipitaciones en varias regiones de China y la India.
5. La renovada flojedad del dólar en relación con el resto de las monedas, situación que ha impulsado los precios del resto de las materias primas.
6. Las proyecciones que siguen señalando que lo peor de la recesión en los Estados Unidos ha sido dejado de lado, generando optimismo en los mercados financieros globales.
La Commodity Futures Trading Commission de los Estados Unidos, órgano encargado de regular la operatoria de los mercados de futuro en ese país, estudia la posibilidad de poner un tope a los negocios generados por los fondos índice. Una alternativa de estas características podría ser interpretada por la plaza como un factor bajista.
El inconveniente se suscitó por la falta de convergencia entre los precios del mercado físico y los futuros de trigo, pero en el mercado temen que cualquier limitación en las operaciones que se lleven a cabo en este producto afectará a los de otras materias primas.
El Chicago Mercantile Exchange (CME) está proponiendo que los ajustes finales se realicen con un promedio de precios, intentando obviar el ajuste por la puja real en la misma plaza, como ha resultado ser la tradición de este mercado. El debate de esta cuestión merece ser seguido de cerca, pues puede llegar a afectar a todo el esquema formativo de precios en diversas plazas mundiales.
También en la Comunidad Económica Europea (CEE) se realizará una audiencia para tratar el tema de los derivados el próximo 25 de setiembre, para reforzar su sistema re-gulatorio en materia de derivados.
Cualquier medida en este sentido podría afectar directamente a los Exchange Traded Funds (ETF), de enorme difusión en los últimos años. Los ETF son instrumentos representativos de materias primas; hay ETF de oro, plata, granos, petróleo, cobre, acero, algodón, etc. La gran ventaja para el público inversor es que estos instrumentos no tienen vencimiento como sí lo tienen los futuros, a los que hay que «rollear» (vender la posición de futuros que vence y recomprar la siguiente).
Otra ventaja de los ETF es que cotizan diariamente en Bolsa; estos certificados pueden adquirirse en diversos mercados de los Estados Unidos y Europa, y cuentan con la demanda de un nutrido número de inversores que, ante expectativas inflacionarias, salen a cubrirse con estos instrumentos.
En materia productiva, Uruguay mostrará un incremento sensible en el próximo ciclo agrícola, como consecuencia de un aumento en el área de siembra. A contramano de lo que acontece en la Argentina, ese país proyecta implantar unas 550 mil hectáreas de trigo durante la temporada 2009/10, que implicará un incremento del 14% en relación con el año anterior. La Secretaría de Agricultura uruguaya señala que se estaría en presencia de una siembra de trigo no vista desde la década del 70. Cabe señalar que Uruguay ha expandido su participación en el mercado de exportación a Brasil en los últimos años, ante los cierres intermitentes de las exportaciones de la Argentina, además de la reciente sequía que demolió las expectativas productivas.
También la soja incrementará su superficie en Uruguay. Se anticipa una siembra de 597 mil hectáreas, 18 mil más que en la temporada anterior. En maíz, se implantarían 101 mil hectáreas, en comparación con las 87.500 del ciclo 2008/09.
Informe de Panagrícola


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