19 de agosto 2011 - 00:00

Clima y situación financiera condicionan al mercado granario

La posibilidad de que Estados Unidos no pueda ofrecer una importante cantidad de granos -debido al mal clima que afectó a los cultivos, principalmente al maíz- hace sostener las cotizaciones de los commodities.
La posibilidad de que Estados Unidos no pueda ofrecer una importante cantidad de granos -debido al mal clima que afectó a los cultivos, principalmente al maíz- hace sostener las cotizaciones de los commodities.
El clima en Estados Unidos y la situación financiera global condicionan el comportamiento del mercado de granos mundial en el mediano plazo.

Los precios de los cereales no declinaron de un modo marcado, a pesar de los incidentes económicos recientes. La posibilidad que Estados Unidos no pueda ofrecer tanta cantidad de granos, como se proyectaba en el primer trimestre de este año, sostiene las cotizaciones.

Una prueba de ello es la comparación entre el mercado del petróleo y el de maíz, commodities que guardan entre sí un cierto correlato a partir de la elaboración de etanol con base en este cultivo. La reciente performance entre ambas materias primas en el curso de las últimas semanas indica una caída destacable en las cotizaciones del crudo y ascendente para el maíz, a pesar de las turbulencias financieras que transcurrieron en ese período.

El escenario financiero global soslayó parcialmente la atención de los fundamentos propios del mercado de granos, que siguen siendo constructivos para la marcha de los precios. De todas maneras, lo que pueda acontecer en el terreno económico en el mediano plazo cobra extrema relevancia para las cotizaciones de los cereales.

En este contexto, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) reveló su informe mensual de oferta y demanda que cobra en este mes mayor relevancia, al determinarse con mayor exactitud los datos de la campaña de verano en ese país. El USDA estima una producción de 328 millones de toneladas de maíz y 83.2 millones de toneladas de soja.

Antes de conocerse el informe, los operadores de Chicago aguardaban una proyección de maíz de 333,3 millones de toneladas y 83,4 millones de toneladas de soja.

En julio, el USDA reveló estimaciones de 342.15 millones de toneladas y 87.8 millones de toneladas, respectivamente.

Los rendimientos unitarios por hectárea en maíz fueron situados en los 9.604 kilos por hectárea y los de soja en 2.785 kilos por hectárea. Cabe aquí destacar que, según la visión de algunos analistas, los rendimientos de maíz en este país quebrarían la línea de los 9.500 kilos, producto de las demoras en la siembra y del clima caluroso que acompañó la etapa de floración. Varios comentan que la frase que más se repetirá en el momento de la cosecha norteamericana será «desde la ruta los cultivos no lucían tan mal».

El informe también resulta constructivo para la oleaginosa, que requerirá de buenas perspectivas de siembra en nuestra región para atender la demanda mundial proyectada. De todas maneras, no está concluida aún la etapa de llenado de granos en Estados Unidos, que finalizará a principios del mes entrante en las regiones centrales, etapa que puede mejorar o empeorar el escenario productivo proyectado.

También la producción norteamericana de trigo declina en este informe un 1,38%, con una nueva estimación de 56,5 millones de toneladas.

Como consecuencia de la caída en la cosecha norteamericana, la producción global de maíz en este informe declina un 1,36%, con una nueva estimación de 860,5 millones de toneladas. La demanda total cae un 1% y las existencias finales del mundo vuelven a caer el 1%, a 114,5 millones de toneladas.

En soja, la producción mundial declina un 1,5% a 257,5 millones de toneladas. El consumo global permanece sin cambios y los stocks finales caen el 1,7%, a 61 millones de toneladas.

El USDA incrementó en un millón de toneladas su estimación de la cosecha actual brasileña, con una nueva proyección de 75,5 millones de toneladas, en línea con el aumento que viene marcando la CONAB. También la cosecha 2010/11 de nuestro país fue recortada en 500 mil toneladas, con una nueva proyección de 49 millones de toneladas.

En relación con las perspectivas del ciclo 2011/12, el USDA incrementó la producción brasileña en un millón de toneladas, con una nueva estimación de 73,5 millones de toneladas.

Las importaciones de soja por parte de China para el próximo ciclo 2011/12 se mantienen sin cambios en este informe, en 56,5 millones de toneladas.

A raíz de las mayores existencias iniciales y al aumento de oferta, las disponibilidades mundiales de trigo aumentan un 1,3% en este reporte. La demanda crece el 0,7% y las existencias finales de esta campaña aumentan un 3,7%.

En relación con nuestro país, el USDA consignó que la cosecha de trigo de la nueva campaña alcanzará los 13.5 millones de toneladas, 1,5 millón por debajo de lo informado en el mes de julio, reflejando además una caída de un millón de toneladas en las existencias iniciales. Como consecuencia de ello, los stocks finales de este ciclo se proyectan ahora en 1,57 millón de toneladas.

En maíz y en soja, el USDA confirmó sus estimaciones anteriores, de 26 millones de toneladas y 53 millones de toneladas, respectivamente.

Informe semanal de Panagrícola

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