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Cobos se resigna a pelear por candidatura en la UCR
Ernesto Sanz
Por entonces, poco después de principios de año, todas esas afirmaciones aparecían como un intento por equilibrar el quiebre en la UCR con la Coalición Cívica de Elisa Carrió e incluso con los radicales que no están convencidos de seguir hasta último momento a Julio Cobos como candidato.
Esa estrategia comenzó, además, casi al mismo tiempo que los seguidores de Ricardo Alfonsín empezaron a circular también la idea de que Cobos no sería la única opción para mostrar en las elecciones y lanzaron la candidatura del ahora diputado.
Ahora, todo ese proceso decantó y ayer fue el propio Cobos el que pidió internas en el radicalismo para elegir candidato a presidente para el próximo año.
Para Cobos, tanto Sanz como Alfonsín son «figuras presidenciables». La definición no ayuda a los involucrados ya que abre otro frente de batalla en la agónica relación entre la UCR y la Coalición Cívica. Así, el Acuerdo Cívico y Social que tanto se empeñan los dos sectores en enterrar ahora sí parece tener los días contados, incluso en lo formal. Hace tiempo que ni el jujeño Gerardo Morales ni la propia Carrió, los dos padres de esa sociedad política, se empeñan demasiado en mantenerla con vida y sólo la limitan a un acuerdo en la agenda parlamentaria.
«Debe haber un proceso electoral de internas abiertas. Que el radicalismo lleve bastante candidatos, tiene buenos referentes. Habrá que ver quién representa la mejor propuesta. Que lo defina la ciudadanía», dijo ayer Cobos en Mendoza, donde tuvo una particular participación en la elección para concejales en la capital provincial: no consiguió incluir candidatos en la lista del radicalismo oficial y sólo se limitó a recomendar, como vecino de la ciudad, votar la lista 3 que llevó el intendente Víctor Fayad.
La decisión de Cobos de dar pelea dentro del radicalismo por la candidatura presidencial tiene sus matices. Reconoce, por un lado, no ser el único candidato de la UCR, algo impensado hace un año cuando las acciones que había cosechado tras su enfrentamiento al matrimonio Kirchner parecían suficientes como para imponerse sobre cualquier otro pretendiente.
Pero al mismo tiempo, da señales de acercamiento con la estructura del partido, las mismas que mostraron sus seguidores en la provincia de Buenos Aires el jueves pasado, cuando pidieron la reafiliación al radicalismo para participar en la interna partidaria allí. La diferencia sigue siendo la misma: Cobos sabe que, con fluctuaciones, puede tener una intención de voto que lo lance a la candidatura por la UCR, pero deberá pasar por el filtro que le impone la estructura partidaria que hoy siguen comandando sus adversarios en la interna.
Morales ya había definido la necesidad de una elección a principios de año, cuando proclamó: «El partido se tiene que poner en marcha y para eso necesitamos una elección donde cada candidato presente sus propuestas».
De todas formas, la definición del vicepresidente ayer precipita el armado de líneas detrás de cada candidato. Alfonsín caminará con la provincia de Buenos Aires detrás que, aunque esté aún en medio de guerrillas donde se mezclan Leopoldo Moreau, Federico Storani y, desde afuera, Margarita Stolbizer, le da el apoyo suficiente para alimentar pretensiones.
En ese armado, Cobos aparece ahora respetando el rol institucional del radicalismo, aunque aún no esté reafiliado al partido: «Éste no es un año de campaña. No es momento para hablar de candidaturas, sino de atender las necesidades de la gente, que son muchas. Nuestro país siempre ha estado en la coyuntura. Si uno quiere una propuesta federal, este inicio de acuerdo debe surgir de la propuesta para que tengan sentido de pertenencia; si no, se juntan después partidos, fracasan y tenemos algunos efectos», dijo.


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