2 de noviembre 2009 - 00:00

Colapsó otro gigante financiero de EE.UU.

Colapsó otro gigante financiero de EE.UU.
Nueva York - CIT Group, una empresa especializada en créditos a pymes, se presentó ayer en convocatoria de acreedores, al ingresar al «chapter 11» de la ley norteamericana. Con cerca de u$s 71.000 millones en activos y una deuda total de u$s 65.000 millones, constituye la quinta quiebra más grande en la historia de Estados Unidos, después de Lehman Brothers, Washington Mutual, WorldCom y General Motors. El Gobierno estadounidense había inyectado en los últimos días u$s 2.300 millones para tratar de salvar a CIT. Tras la caída de Wall Street el último viernes, esta noticia podría alterar más los mercados, al resurgir las preocupaciones por la situación del sector financiero.

En octubre, CIT había presentado dos planes de reestructuración diferentes: uno de ellos se basaba en el canje de parte de su deuda y el otro en una quiebra voluntaria acordada con los acreedores. Aunque sus esperanzas eran evitar acogerse a la ley de quiebras, la opción del canje no tuvo buena aceptación entre los tenedores de bonos de CIT: el viernes, Carl Icahn, principal acreedor de la entidad, se declaró a favor de la segunda alternativa, lo que acelera la presentación de la bancarrota.

Según lo indica el diario The Wall Street Journal, la empresa espera alcanzar un acuerdo con los acreedores, reducir su deuda total en u$s 10.000 millones y levantar la quiebra antes de fin de año. Así, ya consiguió u$s 1.000 millones de parte de Icahn para financiar su reorganización. Asimismo, obtuvo un préstamo de u$s 4.500 millones de varios inversores, incluyendo los tenedores de bonos que ya le habían prestado u$s 3.000 millones en junio. También llegó a un acuerdo con Goldman Sachs.

Los medios locales tildaron la caída de CIT como una «derrota» para el Tesoro estadounidense. Si bien varias de las empresas rescatadas por el Gobierno ya devolvieron los fondos recibidos, la bancarrota del CIT Group podría marcar la primera pérdida del Tesoro en el marco de esos programas de salvataje, ya que sólo recuperará su dinero después de que se les haya pagado a los demás acreedores.

Tradicional prestamista de pequeñas empresas y estudiantes, el colapso de CIT renovará las dificultades para el acceso al crédito de estos sectores. Su quiebra se atribuye, justamente, a una excesiva exposición a los préstamos hipotecarios y a estudiantes con alto perfil de riesgo. Sin embargo, Jeffrey Peek, presidente de la firma, aseguró que «la decisión de proceder con nuestro plan de reorganización permitirá a CIT Group continuar suministrando fondos a las pequeñas y medianas empresas, un sector de importancia vital para la economía estadounidense».

«Esta solución de mercado permitirá a CIT encarar adecuadamente el proceso de reestructuración y prepararse para un rápido resurgimiento», agregó Peek, que dejará la compañía a fin de año.

Sus subsidiarias, entre las que se incluye el CIT Bank, no fueron contempladas en la declaración de bancarrota y seguirán funcionando, especificó la compañía en un comunicado.

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