- MORALES SOLÁ, JOAQUÍN. La Nación. Como si fuese cosa juzgada, el analista decreta que el empresariado argentino rompió con el Gobierno de Cristina de Kirchner por el silencio guardado tras la nacionalización en Venezuela de empresas del grupo Techint. E insiste sobre la amenaza de una inminente ola estatizadora después de las elecciones del 28 de junio cuando, se estima, el kirchnerismo ni siquiera controlaría la mayoría en el Congreso.
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La columna desmiente, sin embargo, datos que motivaron festejos recientes de la Presidente, quien había anunciado que la Argentina era el quinto país del mundo en recibir inversión extranjera, de acuerdo con el último informe de la Cepal. «El informe público del organismo de las Naciones Unidas subraya especialmente que Brasil, Chile y Colombia concentraron el 80 por ciento de la inversión externa directa en la región. La inversión extranjera en Brasil fue de más de 45.000 millones de dólares, mientras en la Argentina fue de sólo 7.900 millones de dólares», aclara el analista para dimensionar las diferencias entre la economía brasileña y la argentina.
Además, señala al propio peronismo como el único capaz de detener una eventual voracidad kirchnerista que arrasaría con «el dinero líquido de los bancos, la propiedad estatal de más empresas privadas y el comercio de granos» si el ex presidente gana por más de diez puntos en la provincia de Buenos Aires.
- VAN DER KOOY, EDUARDO. Clarín. Con la reverencia que le tiene Néstor Kirchner a Clarín, la enumeración de desaciertos que le hace el columnista le provocará otro día de acidez. Van der Kooy le hace la lista de los gobernadores que alguna vez se enfilaron detrás del ex presidente, pero que después del 28 de junio le recortarán el poder. El tópico, como dictado por la misma fuente, lo desarrolla también el colega Joaquín Morales Solá en La Nación, pero en Clarín hay más datos: de ese lote de futuros rebeldes no sólo forma parte quien ya lo es -Juan Schiaretti-, sino Jorge Capitanich (a quien Kirchner aisló, dice, por el dengue), Juan Manuel Urtubey y Daniel Scioli.
El arco de preocupaciones lo completa la Justicia, que tratará hoy las impugnaciones a Kirchner, Scioli y Sergio Massa presentadas por la oposición. Agrega un dato: que el ministro Aníbal Fernández le advirtió al Gobierno con énfasis que podría haber un dictamen contrario al oficialismo. Algo de lo cual se habrán prevenido en las filas de Kirchner en la última semana.
El resto es conocido: los reproches del Gobierno de puertas hacia adentro por la estatización inconsulta de empresas argentinas por Hugo Chávez y el estado de alboroto en que puso a todo el arco empresario, que se ha sumado al coro de críticos al Gobierno. Todo eso conduce a un remate obvio: «La única certeza entre tanta incertidumbre es que los Kirchner no dejan pasar oportunidad para congregar enemigos. Copyright Clarín 2009».
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