4 de febrero 2011 - 00:00

Comercialización complicada

Comercialización complicada
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2011. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de porcentaje o arrendamiento en campos de terceros.

El clima volvió a acompañar a los cultivos desde mediados de enero, con lluvias que permiten a los granos gruesos continuar su ciclo con una adecuada provisión de humedad. Hay zonas, como Lobería, el Oeste de Balcarce y el este de Tandil en las cuales los cultivos sufrieron mucho la falta de lluvias desde su implantación, que están afectadas en su potencial de rinde.

El trigo se terminó de cosechar con altos rendimientos en general, salvo en las zonas mencionadas, y en forma tardía, con lo cual la siembra de soja de segunda se extendió hasta el 10 de enero. Estos lotes se están desarrollando con buena humedad, pero el atraso en la siembra implica un serio riesgo frente a la posible ocurrencia de heladas tempranas, que cortarían el ciclo del cultivo en plena etapa de llenado de grano.

A pesar de los buenos rindes de trigo con una producción global cercana a los 15 mill. de toneladas, y un saldo exportable de 10 mill. de toneladas, el mercado sigue con trabas que dificultan la comercialización y afectan el precio.

El otorgamiento de permisos de exportación mediante los ROE verdes, de manera restrictiva por un volumen muy alejado del saldo exportable, sumado a la obligación de pagar las retenciones de los negocios de exportación por adelantado, traba la operatoria del mercado. Uno de los actores de la demanda, que es la exportación, opera por debajo de sus posibilidades, pero ante el abultado stock, puede imponer precios. La molinería, por su parte, no tiene problemas de abastecimiento, y en un mercado sin competencia, paga menos. Con un precio FOB de 335 u$s/t al que se le resta el 23% de retenciones (77 u$s/t) y los gastos de exportación (10 u$s/tn), se llega a un precio de paridad de 248 u$s/t. Pero los precios ofrecidos de 180 u$s/t. tienen un diferencial con la paridad de exportación nunca visto, de 68 u$s/t. El productor no consigue el precio de paridad por su grano y no hay disposición de venta. Frente a esto, la cadena de pagos corre el riesgo de cortarse. El problema no es menor. Este problema también se replica en el mercado de maíz, con diferenciales de precio hoy de 25 u$s/t.La ecuación es complicada, y no alienta a la inversión en tecnología y a una mayor producción, que en definitiva beneficiaría a toda la cadena productiva.

Los precios de venta que se muestran en el cuadro son nominales, puesto que en la realidad no se vende toda la producción a un solo precio. Las cotizaciones reflejan hoy un mercado climático muy volátil. Faltan algunos meses además para definir el rinde, con riesgos climáticos por La Niña que aún siguen vigentes.

Dejá tu comentario