8 de septiembre 2011 - 00:00

Comienza la fiesta mundialista

El plantel de Nueva Zelanda en plana sesión de entrenamiento. Los locales debutan ante Tonga mañana a la madrugada.
El plantel de Nueva Zelanda en plana sesión de entrenamiento. Los locales debutan ante Tonga mañana a la madrugada.
La séptima edición del Mundial de rugby, la auténtica fiesta de este deporte, que se disputa cada cuatro años, se pone en marcha mañana a la madrugada argentina en Nueva Zelanda, con los All Blacks como indudables favoritos, siendo el mayor peligro para ellos Australia, su vecino del hemisferio sur.

«Un estadio de cuatro millones» es el lema neozelandés en el Mundial, y la elección parece adecuada para un país que respira rugby. La presión es grande para Graham Henry y sus muchachos en una comparación parecida a la que puede sentir la selección brasileña de fútbol.

La diferencia es que los futbolistas brasileños han ganado ya cinco títulos mundiales y nunca en casa, mientras que los rugbiers neozelandeses sólo han ganando uno y fue en casa; Australia y Sudáfrica tienen dos e Inglaterra uno.

Una nueva decepción sería mal recibida por los aficionados neozelandeses, que como primer castigo no habían comprado todas las entradas para el partido inaugural del viernes de su equipo contra Tonga, después de que los All Blacks fueran incapaces hace dos semanas de ganar el Tres Naciones, que se llevó Australia.

Nueva Zelanda prepara una espectacular ceremonia inaugural en el estadio Eden Park en la ciudad de Auckland; ésta durará 20 minutos y comenzará la séptima Copa del Mundo, ante 60 mil espectadores presenciales y millones de personas en el mundo desde la televisión.

El partido inaugural será entre el local, los All Blacks, y Tonga. El show reflejará la cultura neozelandesa, tradicional y contemporánea.

Participarán del evento alrededor de 1.000 personas en el Eden Park. La ceremonia empezará a las 4.30 de la Argentina, una hora previa al partido inicial entre All Blacks vs. Tonga.