26 de diciembre 2013 - 00:00

Comienza con problemas 2014 para las automotrices

Débora Giorgi
Débora Giorgi
El año cierra para la industria automotriz con sensaciones contradictorias. Por un lado, la confirmación del récord de ventas con unas 950.000 unidades comercializadas, pero, por el otro, el clima de preocupación que se generó a raíz de las últimas medidas tomadas por el Gobierno que impactarán fuerte en el sector: la suba del Impuesto Interno para los 0 km y la imposición de un recorte de hasta un 27,5% en la importación de autos para el primer trimestre de 2014. Estas dos iniciativas buscan atenuar el problema principal que enfrenta el equipo económico que es la pérdida de reservas.

En las empresas estiman que la conjunción de las dos medidas provocará una baja de las ventas, especialmente en el segmento de los vehículos de alta gama. De hecho, en algunos distribuidores de marcas importadas proyectan realizar fuertes recortes por la menor actividad. Pero esto es sólo una parte del problema, ya que hay otros factores que están ensombreciendo el panorama para las terminales.

La demanda de Brasil no se recupera y eso afecta fuertemente a las exportaciones argentinas. Más del 60% de los autos que se producen en el país se vende en el exterior, y el principal socio del Mercosur representa el 85% de esas compras. A esto se suma la dura puja que se anticipa con los gremios de la UOM y el SMATA por la reapertura de las paritarias.

Ante esta situación, en las automotrices aventuran que enero será un mes caliente debido a los diferentes frentes abiertos. Por las fiestas, la mayoría de las terminales licenció al personal y adelantó las vacaciones. Una vez que se reanude la actividad en las fábricas, los directivos deberán definir las decisiones que se tomarán a raíz del nuevo escenario del mercado.

Si bien el recorte de las importaciones que anunció la ministra de Industria, Débora Giorgi, está destinado a los vehículos terminados, en las empresas temen que a partir de abril se tomen medidas sobre las autopartes, que es el rubro que mayor déficit comercial produce. Si esto sucede, las fábricas tendrán nuevos problemas para mantener el actual ritmo de producción.

Por este motivo, el panorama que se vislumbra para la negociación salarial es que mientras los gremios reclamen un aumento mayor, las terminales pueden responder con la posibilidad de suspensiones por menor actividad.

Por otra parte, mientras en las terminales esperan que se reglamente la ley que sube el Impuesto Interno que fue aprobada la semana pasada, crece la preocupación por la cantidad de 0 km que siguen demorados en los puertos por falta de la aprobación de las declaraciones juradas que se requiere para nacionalizar un vehículo, trámite conocido como DJAI. Se estima que hay más de 40.000 unidades en esa situación. Estos vehículos (algunos hace ya dos meses que llegaron al país) eran unidades que de no mediar esta demora se entregarían a sus dueños en enero para patentarlos. Con el atraso existente, difícilmente pueda hacerse y esto hará que el nivel de registros del próximo mes sea menor que el esperado. Además, muchos de estos autos deberán pagar ahora el recargo de Impuesto Interno, lo que significará un aumento del precio de entre el 40% y el 100%. Es probable que, ante esta situación, muchos de los compradores desistan de la operación debiéndose hacer cargo las concesionarias y los importadores de esas unidades.

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