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Cómo se vota en pueblo que pinta “Viva ETA”
Militantes radicales de partidos ilegalizados pujaron ayer con la Policía en varias localidades del País Vasco.
La estética de esta propaganda es casi de dibujo infantil: colores pastel, en rojo la imagen de «Euskal Herria» (País Vasco, País Vasco francés y Navarra, los territorios reivindicados para la independencia), con ojos dibujados y una sonrisa, asemejándose a un corazón. Llamaban a votar a la plataforma que la Justicia proscribió por estar instrumentalizada por ETA.
El nuevo Parlamento de Vitoria que se formará tras los comicios de ayer será el primero en el que, por primera vez en 30 años, no habrá asientos reservados para diputados defensores de ETA.
Nadie ordenó quitar la propaganda de D3M en los pueblos en los que gobiernan los concejales de ANV, uno de los partidos ilegalizados en 2008 por sus lazos con la agrupación armada. Y en muchos, es prácticamente la única propaganda electoral visible el día de los comicios.
Se trata de localidades con calles adornadas por pintadas pro etarras y antiespañolas: del típico «Viva ETA» al no menos manido «España no», pasando por «Estado español, opresor y torturador», todos ellos, por supuesto, en euskera. Las fotos de los presos etarras cuelgan de balcones o están enmarcadas y fijadas a postes. De las más de 800 víctimas mortales de ETA desde 1968 no hay ni rastro. «Cada uno es libre de poner en su casa lo que quiera», dice un hombre al ser preguntado si no le molestan las imágenes de los terroristas.
Los vecinos emitían ayer su voto sabiendo que la consigna de la izquierda independentista pro etarra era acudir a las urnas y votar nulo, introduciendo la boleta anulada de D3M en el sobre. Durante la campaña electoral, la Policía autonómica vasca detuvo a varias personas por pegar carteles y repartir propaganda electoral de D3M en diversos lugares del País Vasco. La Guardia Civil también incautó documentación relacionada con candidaturas anuladas.
Pero lo cierto es que pese a la prohibición de concurrir a los comicios, la plataforma ha estado presente en la campaña. Actos diarios, afiches en calles, votanes. Su página web, que permitía imprimir las listas anuladas, seguía ayer activa.
Su presencia se notó también en los actos políticos del Partido Nacionalista Vasco (PNV), de los socialistas de Patxi López (PSE) y del Partido Popular (PP).
Ayer los radicales acudieron al colegio en el que el candidato socialista votaba en Bilbao junto a su mujer para gritarle e insultarlo y tacharlo de «terrorista» y «fascista». En la localidad vizcaína de Amorebieta, encapuchados atacaron ayer a la madrugada con cócteles molotov el juzgado de paz y varios cajeros automáticos.
Con la llamada al voto nulo -«el voto de oro», según lo califica- la «izquierda abertzale» trata de contabilizar el apoyo que tiene actualmente y que en las pasadas elecciones autonómicas, en 2005, ascendió a algo más de 150.000 votos, casi un 12,5%.
Paradójicamente, esa llamada a ir a las urnas permitía ayer votar con algo de tranquilidad a quienes no tenían intención alguna de emitir un voto nulo: entrar en el colegio electoral con el sobre cerrado no llamaba la atención en las localidades dominadas por los pro etarras.
Para asegurarse su participación en las elecciones, hubiera bastado con que D3M hubiera condenado la violencia de ETA. No lo hizo. «A mí todavía nadie me ha condenado la dictadura de Franco», argumentaba una mujer de algo más de 60 años que no tenía problemas en decir cuál iba a ser su voto.
Agencia DPA


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