Complicaciones climáticas

Edición Impresa

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Oeste de Buenos Aires, sobre la base de los precios estimados a cosecha 2013, para girasol, maíz, soja y trigo. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

El mercado de Chicago sigue con volatilidad en plena cosecha de maíz y soja. Los stocks de soja serán mínimos, y el mercado estará a la expectativa del clima y la evolución de cultivos en Sudamérica.

En tanto, el clima en la zona no da respiro, ya que continúan las lluvias. Se mencionan cinco millones de hectáreas inundadas en los partidos de Pehuajó, Carlos Casares, 9 de Julio, Bolívar, y en parte de Trenque Lauquen y Rivadavia. En los próximos días debería iniciarse la siembra de maíz, pero los campos que no están inundados no tienen piso y además hay parte de los lotes encharcados. Los contratistas ya prevén que no se podrán sembrar todas las hectáreas proyectadas.

En las proyecciones a cosecha del cuadro adjunto, para siembras por administración en campo propio se observa que el maíz supera levemente a la soja de 1ª en el rango alto de rindes, mientras que en los rindes bajos la soja sale mejor posicionada. El girasol queda por detrás en la discusión. En cuanto a la secuencia trigo/soja 2ª, las proyecciones del cereal son nominales, ya que casi no hay trigo en la zona.

Las siembras en campo arrendado muestran quebranto para todos los cultivos en el rango bajo de los rindes. En los rindes altos, si bien el maíz presenta un resultado más alto que el de soja de 1ª, hay que tener en cuenta que sembrar una hectárea de maíz requiere una inversión más alta que la soja de 1ª.

A pesar de la suba de precios a cosecha en maíz, es previsible que el área del cereal caiga respecto de la última campaña. En primer lugar, por la vigencia de las políticas de intervención en la exportación de maíz y trigo, que se autorizan mediante cupos. Se acumulan saldos de arrastre y los cupos hacen que no se genere competencia entre el consumo y la exportación, que van comprando a cuentagotas, con lo cual se produce un diferencial entre el FAS teórico y los precios que se pagan al productor. A esto se suma la falta de liquidez por los malos rindes de la última campaña, y el aumento en los costos.

La campaña venía complicada en la zona por los malos rindes. Ahora se suman complicaciones climáticas.

Dejá tu comentario