30 de noviembre 2011 - 00:30

Compra de dólares, motivo para no subir Ganancias

El ejecutivo no hablará del tema hasta marzo de 2012

Compra de dólares, motivo para no subir Ganancias
Desde la CGT ya saben la decisión final del Gobierno: hasta marzo, cuando habitualmente se comienza a discutir el tema, no habrá novedades por la suba del mínimo no imponible de Ganancias para los trabajadores en relación de dependencia. Los sindicalistas, comenzando por Hugo Moyano, ya conocen además los dos motivos por los cuales el Gobierno rechaza la posibilidad de modificar el piso antes de fin de año, y durante el primer trimestre de 2012. El oficialismo explicó en reuniones privadas a varios referentes gremiales cercanos a Moyano que los esfuerzos fiscales se concentrarán en los sectores con menor nivel de ingresos, para sostener el consumo. Pero además, y para cierta sorpresa (y malhumor) de los sindicalistas, el segundo motivo es evitar que los beneficiarios de una eventual suba del mínimo no imponible utilicen hasta marzo el efectivo que se les sumaría a su salario para comprar dólares.


De esta manera, el Gobierno ya tiene decidido que al menos hasta bien entrado 2012, el tope para comenzar a pagar el Impuesto a las Ganancias para los trabajadores en relación de dependencia se mantendrá en los $ 7.998 mensuales para los operarios casados y en $ 5.892 para los solteros. A ese nivel se había llegado en junio, luego de la decisión que todos los años toma el kirchnerismo desde hace seis años para impedir que gran parte de la mejora salarial de las negociaciones paritarias termine en las arcas del Estado. El nuevo piso fue considerado en su momento escaso por parte de la CGT, que de todas maneras se reservó las protestas públicas para después de las elecciones de octubre pasado. Según el plan estratégico de Moyano, luego de la reelección de Cristina de Kirchner, sería el momento para presionar para un aumento del mínimo no imponible. Así se hizo, y el reclamo fue, junto con la ley de reparto de Ganancias con los trabajadores, el primer pedido moyanista a la Presidente electa. La jefa de Estado, el miércoles pasado en la reunión anual de la UIA, explicó técnicamente por qué esa ley no sería apoyada. En las últimas horas, funcionarios del Gobierno se comunicaron con dirigentes cercanos a Moyano para hablar sobre por qué tampoco se avalará una nueva suba del mínimo. Faltará entonces la explicación pública de la Presidente, y la consecuente queja moyanista.


El primer argumento oficial es que los esfuerzos fiscales se concentrarán en los sectores con menores recursos. El Gobierno estudia concretamente, algún pago de fin de año para los jubilados que cobren la mínima y para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo. El segundo argumento es más polémico. Según la versión cambiaria del oficialismo, muchos de los beneficiarios (camioneros, bancarios, mineros, petroleros, mecánicos de terminales, siderúrgicos, entre otros sectores), terminarían comprando dólares con parte del aumento en los salarios si se subiera el mínimo. Para el Gobierno, el argumento estaría respaldado con datos de la realidad, provenientes de los estudios que desde el Banco Central se hacen sobre quiénes son los particulares compradores de dólares de las semanas anteriores. Así, según el oficialismo, no sería necesaria la mejora, ya que no se trata de grupos que consuman, sino de trabajadores que ahorrarían en dólares. Al menos potencialmente.

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