16 de marzo 2012 - 13:47

"Con abuso de la maquinita todo es menos previsible"

En la tradicional entrega de «El economista del mes», el análisis de la coyuntura y de las perspectivas económicas para el resto del año estuvo a cargo de Rodolfo Santangelo. El director de M&S Consultores proyecta un año errático en términos de actividad, entre moderado crecimiento y estancamiento. Respecto del cambio legal en el BCRA, opina que consolida definitivamente el esquema de financiamiento fiscal vía las reservas y la emisión monetaria que regía en los 60, 70 y 80.

Con abuso de la maquinita todo es menos previsible
1 ¿A grandes rasgos, cómo está la economía argentina?

Para el diagnóstico oficial, el estado de la macroeconomía es más que bueno: el nivel de actividad es elevado, hay superávit comercial, sube la recaudación tributaria y baja el desempleo. Sin embargo, desde hace tiempo la macro no está bien y arrastra problemas. La salida de capitales de más de cuatro años fue domada con el control de cambios y no con credibilidad porque era imparable e insostenible. El déficit fiscal ya es demasiado alto para seguir subiendo el gasto público a más del 30% anual y financiarlo con más emisión de moneda. La divergencia entre los salarios creciendo por sobre los precios y muy por encima del tipo de cambio y la productividad comió la competitividad. La suba de los precios encontró un piso «cuasi estructural» del 20% anual difícil de perforar. Son dilemas que vienen acumulándose desde el primer mandato de la Presidente o incluso desde antes y que pasan factura.

2 ¿Cómo funciona el modelo económico versión 2012?

Este año, el objetivo prioritario del Gobierno es proteger el mercado cambiario: que el Banco Central compre muchos dólares para que las reservas suban después de pagar la deuda. Para que la macro siga bien, la lógica oficial es que «sobren» dólares como sea. El instrumento elegido es el control de cambios que llegó para quedarse y profundizarse. Mientras que en el resto de Latinoamérica los gobiernos toman medidas para limitar el ingreso de dólares, en la Argentina hay que limitar la salida por los problemas de la macro y la desconfianza.

Otros objetivos secundarios son: que la caja fiscal que es deficitaria no se desmadre, que la política monetaria que es expansiva no haga explotar la «maquinita» de emitir moneda y que la puja salarial no se salga de cauce. La intención no es corregir los desajustes sino no agravarlos. No habrá con el gasto ni con la emisión de moneda el recelo que hay con el control de importaciones y la compra de dólares de la gente.

3 ¿Qué pasará en el mercado cambiario?

A partir del control de cambios, la dolarización de ahorros dejó de ser una decisión de la gente y pasó a ser una variable de política económica donde decide el Gobierno. Además, están en capilla las importaciones y todo el resto de operaciones con divisas (turismo, regalías, fletes, servicios profesionales, etc.). También están trabadas las remesas al exterior de utilidades y dividendos. El criterio es estrictamente de caja: se restringirán más las operaciones que demanden más dólares. La consigna oficial es que el BCRA compre el grueso de la oferta de divisas para pagar la deuda y acrecentar las reservas y sólo con el remanente residual «autorizar» a la gente a comprar para atesoramiento. Si por alguna razón la oferta de divisas aflojara, la AFIP dejaría atesorar menos a la gente para que el BCRA siga comprando. Bajo este esquema de intervención cuasi total, con el paso del tiempo la brecha entre el tipo de cambio oficial y el no oficial se irá gradualmente ampliando. La brecha actual será difícil de mantener si la política monetaria sigue siendo tan expansiva para financiar al Tesoro y para bajar las tasas de interés.

4 ¿Qué pasará con el déficit fiscal?

Habrá que hacer un esfuerzo relevante por el lado del gasto (y además rezar para que los ingresos no se desaceleren más de la cuenta) sólo para que el déficit primario de 2012 no sea mayor que en 2011 ($ 15.500 M). El primer aumento semestral de las jubilaciones fue un 17,6% y obligará a mucho esfuerzo en el resto de los rubros del gasto: subsidios, salarios públicos, obra pública y transferencias a las provincias. Por ahora: I) la reducción de subsidios viene confusa en gas, muy gradual en electricidad y agua y está trabada en transporte; II) los salarios van a subir más del 20% y no menos como se pretendía; III) la obra pública está «flotando»; y IV) las necesidades fiscales provinciales son crecientes. Las necesidades financieras totales en pesos del Tesoro (el déficit primario, los vencimientos de deuda en pesos y la asistencia a las provincias) rondarán los $ 50.000 M (contra $ 32.000 M el año pasado). Adicionalmente, vencen alrededor de u$s 8.000 M de deuda en dólares. Tanto el faltante de pesos como el de dólares serán cubiertos por el BCRA con reservas y emisión monetaria (igual que en 2010 y 2011).

5 ¿Para qué se reforma la Carta Orgánica del BCRA?

Es blanquear los faltantes de dólares y pesos y la falta de financiamiento genuino. Para usar más reservas, el único limitante práctico será de ahora en adelante el propio nivel de reservas. El Directorio del BCRA irá liberando reservas para pagar la deuda, comprando dólares de prepo en el mercado cambiario intervenido y definiendo el nivel adecuado de reservas. Será un «vale todo» y se hará camino al andar. El tema «legal» es la Carta Orgánica, mientras que el tema práctico es comprar dólares.

Para usar más «maquinita», se amplía el permiso de emisión monetaria para el fisco vía los adelantos transitorios al Tesoro. Antes de la reforma, se estimaba para 2012 una emisión legalmente permitida de alrededor de $ 23.000 M. Pero hubiese alcanzado sólo para cubrir la mitad del agujero total en pesos estimado en $ 50.000 M. Después de la reforma, la emisión permitida se eleva a alrededor de $ 74.000 M. Por «arte de magia», pasa de faltar a «sobrar» financiamiento. La política monetaria del BCRA quedó atada definitivamente a las necesidades de caja del Tesoro.

Se consolidó definitivamente el esquema de financiamiento fiscal vía las reservas y la emisión de moneda que regía en los años 60, 70 y 80. La Argentina retornó en el último quinquenio a inflaciones de más del 20% anual («estables», sin espiralizaciones) que experimentó entre 1946 y 1974. Pero cuando se abre la caja de Pandora y los gobiernos le agarran el gustito a la «maquinita», en el largo plazo todo se torna menos previsible.

6 ¿Seguirá creciendo este año el nivel de actividad?

Por un lado, el BCRA está comprando dólares en el mercado cambiario «intervenido», emite pesos, inyecta liquidez y baja las tasas de interés. Parte de esta liquidez puede canalizarse al crédito y la actividad. Pero por otro lado, el poder adquisitivo pulseará más duro con la suba de precios, el control de cambios traba importaciones y genera incertidumbre para invertir, la cosecha no va a sumar y el mundo y la región tampoco. La actividad va a estar espasmódica, meses mejores y otros peores. Andará entre positivos moderados y signos de estancamiento. Al mismo tiempo, la suba de los precios no aflojará. Será más duro para el Gobierno «administrar el modelo» sin pagar costo político.

Dejá tu comentario