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Con buen nivel Pantalla Pinamar llega a su fin
Nahuel Pérez Biscayart presentó en Pantalla Pinamar “Todos están muertos”, película que protagoniza.
Una sola mancha evidente tuvo hasta ahora el festival: anteayer se tildó una proyección y el operador no estaba en la cabina. En viejos tiempos la película no se tildaba, directamente se cortaba, pero el proyectorista estaba al pie del cañón y enseguida resolvía el problema. Otra mancha es la falta de salas para repetir las novedades y exponer los afiches. Este año hay una excelente exposición de afiches de Argentina Sono Film, que incluye grandes dibujos de Manteola (el que hacía las tapas de "Para tí) y de Venturi, pero en el Terrazas al Mar, algo alejada del público .
Del resto, no hay motivo de quejas, sino buenas películas. Entre las novedades nacionales de estos últimos días, Raúl Viarruel presentó "Saldaño, el sueño dorado", sobre el argentino que aguarda su ejecución en un Pabellón de la Muerte de Texas (tocante documental que se estrena la semana próxima); Juan Martín Hsu, Ignacio Huang y Limbert Ticona, argentinos de primera generación, "La Salada"; Esteban Lamothe y su esposa Julieta Zylberberg "El 5 de Talleres", primera comedia donde trabajan juntos (y haciendo un matrimonio), Carlos Jaureguialzo y Marcela Silva y Nasute "El prisionero irlandés", romántica historia derivada de las Invasiones Inglesas. Y anoche, Javier Torre mostró por primera vez en público "El almuerzo", con Jean-Pierre Noher, Lorenzo Quinteros, Arturo Bonin y Alejandro Awada recreando un famoso encuentro de Borges, Sabato y el padre Castellani con el general Videla, para pedir por Haroldo Conti.
Y entre las películas extranjeras, "Mr. Turner", "La fiesta de Babette" en bellísima copia restaurada, la danesa "El secuestro", sobre un asunto similar al de "Capitán Phillips" pero más reflexivo, la noruega "Mil veces buenas noches", drama de una corresponsal de guerra pintado por Erik Poppe, el autor de la formidable "Aguas turbulentas", y la española "Todos están muertos", presentada por su coprotagonista, el argentino Nahuel Pérez Biscayart, que viene trabajando más en Europa que en Argentina. Dialogamos con él.
Periodista: ¿Cómo empieza su camino internacional?
Nahuel Pérez Biscayart: No fue deliberado. Además soy muy malo para conseguir trabajos. Pero acá participé en una galesa-argentina, recibí una beca Rolex para Nueva York, hice "La sangre brota" y Benoit Jacquot la vio en Paris y me llamó, las directoras de casting también me ven y me anotan. No son hitos que se hilvanen entre sí, pero algo me conduce y los rodajes se encadenan.
P.: Jacquot lo define como "un actor excepcional, de un potencial técnico que pocos tienen".
N.P.B.: Me propuso un relato extraño, "Au fond du bois", al fondo del bosque, de un sordomudo que secretamente hipnotiza y seduce a una chica en un pueblito de 1865. Yo era el otro, el salvaje sexópata que todo francés tiene adentro. Trabajé desde la inconsciencia. Y Jacquot ensaya poco, te explica poco, lee mucho, ha trabajado tanto que muchas veces te corta la toma en medio de la escena porque ya sabe cómo va a editarla con otra. La antítesis de Frieder Wittich, muy inseguro, que te hace repetir diez veces una toma, siempre con las mismas pautas. Rodar "Becks Letzter Sommer" con él fue muy tortuoso, te sentís un autómata, valés igual que un árbol del escenario.
P.: ¿Y rodar la belga "Je suis a toi", de David Lambert?
N.P.B.: No sé qué pasó ahi, fue mágico. Una sinergía muy intensa entre amigos. Eramos pocos actores, ensayábamos, cuando la escena estaba lista recién entraba el equipo, un breve intercambio de información, y a rodar.
P.: Ese drama le valió el premio a mejor actor en Karlovy Vary. Pero antes hizo "Todos están muertos", con Elena Anaya.
N.P.B.: Elena Anaya es un genio. Ahí ensayamos mucho en una casa que ya estaba alquilada para el rodaje, y además trabajé mucho con una foniatra, por el acento. Descubrí que me resulta más fácil actuar en otros idiomas, pero si hacés un español podés volcar en cualquier momento para el acento argentino. Le dije a la directora, Beatriz Sanchis, "Muchos actores españoles podrían hacer este papel. ¿Por qué yo?". Y ella es super tranquila, construye de a poquito, minuciosamente, y me dijo "tu personaje, ahora me doy cuenta, está inspirado en un argentino que conocí.
P.: Y usted parece que se inspiró en Federico Moura.
N.P.B.: No tiendo a internarme en una copia, pero me crié con esa música, la bailé toda mi adolescencia, me siento más identificado con ella que con la de años recientes. Pero ahora recuerdo que alguna vez me propusieron interpretar a Moura en una película que después no se hizo.
P.: Lo último que hizo acá fue "Cerro Bayo" y "El puntero" y "Lynch", hace ya cuatro años. ¿Piensa volver? ¿Piensa dirigir?
N.P.B.: No tengo nada en relación a mi futuro. Como no fue premeditado irme, tampoco me pongo una fecha fija de regreso. Pondero los proyectos vengan de donde vengan. Dirigí algo y fue muy lindo ser un poquitito más el autor y menos la herramienta. Pero no está en mis planes pasar a la dirección por ahora, ni tampoco volver al teatro para toda una temporada. Por ahora me gusta estar en lugares donde nadie me conoce, disfrutar el anonimato, pero allá no tengo casa, nada, en mi tiempo libre me voy a acampar por ahí. Acá todavía tengo un departamentito. No sé, uno por ahí quiere hacer algo distinto. Por ahora esto es lo único que sé hacer, pero no me imagino llegar a los 80 siendo solo actor, si es que llego a los 80.


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