16 de marzo 2015 - 00:00

Con Duhalde como jefe, tribu anti-K intenta un PJ bis

Eduardo Duhalde
Eduardo Duhalde
Aliado a un antiguo detractor y rodeado por los laderos que lo acompañaron en sus aventuras políticas, Eduardo Duhalde reapareció este fin de semana para autoproclamarse, con el voto de afiliados, como presidente del PJ nacional, cargo que según la Justicia electoral ostenta Fellner, gobernador de Jujuy, y titular del Consejo del PJ desde mayo del año pasado.

Fue Fellner, ayer, una de las pocas voces que "validó con sus críticas la juntada que Duhalde encabezó en la sede del sindicato del Vidrio en Avellaneda. "Se trató de una reunión de viejos compañeros que recordaron anécdotas del pasado" dijo el jujeño e interpretó que el encuentro de peronistas anti-K "pareciera encuadrarse más en un grupo de nostálgicos a los que les sobra el tiempo y que desoyen las respuestas que la Justicia ya le dio a sus planteos, que en otra cosa".

Fue curiosa la intervención de Fellner que, de algún modo, con sus reproches en cierto modo agradeció a Duhalde la existencia de alguien al que le importe el PJ porque, desde el año pasado, sólo se lo activó para una reunión extraordinaria en el verano para que el Consejo partidario respalde a Cristina de Kirchner en medio de los coletazos del caso Nisman.

Fellner,
que formó parte del núcleo de gobernadores que llegó desde el duhaldismo a apoyar a Néstor Kirchner en la presidencial de 2003, rompió con el bonaerense, formado por el patagónico, cuando resultó electo como jefe del consejo partidario en 2004, en medio de la "pelea de alta peluquería" entre Cristina de Kirchner y "Chiche" Duhalde, según Aníbal Fernández, pero a las horas renunció a pedido de Kirchner.

Ayer, a horas de que Duhalde le haga un "putsch" que simbólicamente lo saca de su cargo en el partido, Fellner se permitió coincidir con el bonaerense al reconocer que, como dice Duhalde, los peronistas "nos necesitamos todos" en este año electoral.

Dijo, para tomar distancia, que "no es anunciando el caos ni profundizando las divisiones que se logran los consensos para que el peronismo le ofrezca a los argentinos sus mejores hombres y mujeres y propuestas para seguir gobernando la Argentina".

Sobre la cuestión puntual de los cargos, que el duhaldismo objeta, Fellner sostuvo que asumió en mayo "por decisión unánime de los congresales reunidos en Parque Norte" y que, desde entonces, "la preocupación del Consejo Nacional del PJ fue "y será la de respaldar fuertemente la buena gestión del Gobierno nacional y los gobiernos provinciales", además de "seguir delineando el proyecto sólido, creíble, confiable y de políticas activas que se necesita para seguir incluyendo socialmente a los 40 millones de argentinos".

El levantamiento de Duhalde tuvo como base una de las varias denuncias que hizo en los últimos años Oscar Diani, un afiliado del PJ, que comanda la agrupación 17 de Octubre y que, en otros años, recurrió al despacho de la jueza María Romilda Servini de Cubría, pero contra Duhalde.

El expresidente hizo el sábado, su presentación como jefe de un peronismo bis, con una serie de explicaciones. Dijo que "hace meses" mantiene conversaciones con el titular del radicalismo, el senador Ernesto Sanz, como también con el jefe del Frente Renovador, Sergio Massa. "También he hablado con (Mauricio) Macri, una hora y media haciéndole entender que no sólo vale ganar, que después hay que gobernar. Por eso, la coalición hay que hacerla en las PASO porque los acuerdos posteriores huelen mal, a acomodo, a acuerdos espurios". Sobre la posibilidad de sumar a Daniel Scioli dijo que "sigue en el kirchnerismo y esperemos que cambie de idea".