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Con “El andador” reabre el Teatro de la Ribera
La nueva versión de la pieza, con dramaturgia de Florencia Aroldi, tiene asesoramiento en milonga de Corina de la Rosa, diseño de video de Lucio Bazzalo, música original, arreglos y diseño sonoro de Rony Keselman, iluminación de Fabián Molina Candela, vestuario de Adriana Dicaprio y escenografía de Alejandro Mateo.
"El andador" se estrenó en 1965 en Mar del Plata interpretada por Tita Merello y Ernesto Bianco, también director, y su éxito motivó una versión cinematográfica a manos de Enrique Carreras, con Merello y Jorge Salcedo, en 1967.
La obra se inscribe dentro del teatro realista, con aspectos costumbristas, de gran desarrollo en aquella época, y conserva ciertas características que, a juicio de los puestistas, la hacen atractiva para su reposición: integra el acervo cultural de Buenos Aires como ejemplo de porteñismo y conflictos propios de aquel entonces.
Es una comedia de corte popular ubicada en el barrio de La Boca, cuyos protagonistas desarrollan los conflictos de una pareja, denotando los roles del hombre y de la mujer en su momento histórico: las dificultades de desarrollo y autodeterminación de la mujer, el machismo subyacente y también la ilusión, muy porteña, de vivir sin trabajar y llevar una vida fácil.
En su argumento, después de 16 años de vida en común, ella queda inesperadamente embarazada, pero el hombre no quiere que tenga a su hijo; jugador empedernido que sueña con que la fortuna alguna vez se acuerde de él y no tenga que trabajar, le dice que no está preparado para ser padre, y le plantea directamente que aborte, algo que la mujer no acepta, lo que deriva en el alejamiento del hombre.
De todas formas, y a diferencia de lo que presumiblemente podría ocurrir si se hubiera escrito en esta época, el drama se va encauzando hasta derivar en un "happy end", con la reconciliación de la pareja.
Bajo la órbita del Complejo Teatral de Buenos Aires, y ubicado frente a la Vuelta de Rocha, el Teatro de la Ribera fue donado por el célebre pintor Benito Quinquela Martín al Consejo Nacional de Educación en 1971, y su destino fue puesto en duda los últimos dos años, cuando no tuvo actividad, del mismo modo que sus similares Teatro San Martín y Presidente Alvear, cuyas reaperturas aún son inciertas.


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