Con una rueda de reinicio bastante similar, en los altibajos del índice, a la que sirvió de remate semanal el viernes, el mercado local volvió a ensayar cierto impulso de recuperación que volvió a frustrarse. Con escenario exterior que fue muy opuesto entre las distintas zonas, la jornada fue de perfil desprolijo y sin contar con motivaciones comunes, para dar dirección a los indicadores. Los europeos anotaron ciertas subas, en general, con Fráncfort a la cabeza y el 1,4%. Previamente, buena realización en Shanghái -con un 0,5%- y mucho más el Nikkei japonés, que se modificó en gran 2,4%. Pero, en Wall Street predominaron preocupaciones -ahora por recorte de gastos en la economía- que lo deprimió en acentuado 1,43% a través del Dow Jones. Por nuestra región, el Bovespa en leve caída del 0,11%, dejando al Merval un terreno escarpado y que también dotó al desarrollo de tales ondulaciones. El principal referente local hizo piso en los "3.116" puntos, con cierre en los "3.124" y diferencia negativa del 0,5%. Pero, también reconoció un pasaje de impulso alcista, hasta arribar a máximos de "3.168" unidades: y que se quedó sin "tracción" en el momento clave de sostener el rebote. Evidencia de ello es el total negociado y que tuvo una contracción de magnitud, hasta reunir nada más que $ 33 millones de efectivo en acciones. Una merma que actuó en ambas direcciones: tanto para cortar de cuajo el repunte intentado, como para evitar males mayores en la baja. Y por un cerrarse de la excesiva oferta, impactando en precios que no poseían defensas de asimilación. Se culminó en un territorio que propendió a la neutralización mutua, más allá de altibajos en el intradiario. Más actitud que dinero, el problema del día. La Bolsa, humilde.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario