SECTOR DEL GOBIERNO SOSPECHA QUE LA DIPUTADA QUIERE QUEDAR COMO LA "ÚNICA OPERADORA JUDICIAL" - Motivos de la pelea exceden lo formal: integración futura del Consejo y un “lilito” arrojado como sucesor. Meta: desplazar a Angelici de Comodoro Py.
Desde que comenzó el torbellino político que generó Elisa Carrió en la interna de Cambiemos, un sector del Gobierno intenta decodificar el objetivo de fondo que persigue la diputada con su ataque a mansalva a Germán Garavano y el fuego renovado a uno de los hombres de confianza de Mauricio Macri en su relación con el Poder Judicial, el presidente de Boca Juniors, Daniel "Tano" Angelici. En las últimas horas y con la presentación mañana del (inviable) pedido de juicio político al Ministro de Justicia, los sentidos de la "mesa judicial" del Gobierno se agudizaron para detectar que la futura integración del Consejo de la Magistratura es uno de los ejes de la disputa. En el bloque oficialista quedaron boca arriba las cartas de Angelici con el triunfo de las listas de abogados con auspicio del empresario de bingos y la continuidad de Juan Bautista Mahiques como representante del Poder Ejecutivo. Sin embargo, resta destapar la baraja del representante por Diputados, de la banca que ocupa hoy Pablo Tonelli un PRO puro-, pero que Carrió ambiciona para Paula Oliveto, una de las integrantes de su círculo de confianza.
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"El problema es que ella quiere ser la única operadora judicial de Cambiemos", apuntó un importante dirigente macrista a Ámbito Financiero sobre la explicación que maduró un sector del Gobierno para entender la embestida. El impulso inicial fue pensar que fiel a su estilo, Carrió "pegaba" fuerte para negociar por menos, pero con la táctica de correr siempre la línea a su favor. En el caso de la metralla sobre Garavano, jamás oyeron la contraoferta y eso los inquietó: si se presenta el pedido de juicio político (como la Coalición Cívica ya lo ratificó) considerarán roto ese paradigma y el inicio de una disputa sin tregua. No será ya por repartirse el territorio de la interlocución con jueces y fiscales, sino la intención formal de los "lilitos" de ir por toda la red de contactos que la Casa Rosada aceitó merced a las buenas artes de Angelici y al cotidiano trajinar de los delegados de la mesa de asesores judiciales del Presidente. Los más pesimistas dentro de Cambiemos ven tierra arrasada cualquiera sea el resultado de la puja de poder. Perciben un desafío a la propia autoridad de Macri que delegó funciones clave en Angelici y en Gustavo Arribas, otro de los apuntados por Carrió en la "lista" de enemigos que detalló este diario. Ni Fabián "Pepín" Rodríguez Simón (el más allegado a la chaqueña) ha podido sosegar el impulso. El pedido de juicio político detalla motivos secundarios como el resultado de un concurso para juez en lo contencioso administrativo federal, la querella en el caso AMIA y la incorporación ad-honorem de María del Carmen Falbo. En el entorno de Garavano escucharon el nombre de Fernando Sánchez como propuesta de Carrió para Justicia. Eso más allá de los periodistas (alguno del principal holding mediático del país) que utiliza la diputada para su diálogo frecuente con jueces y fiscales de Comodoro Py.
Sin la piedra Rosetta, en el oficialismo entrevieron que el conflicto que estalló está también relacionado a la creciente influencia de Angelici en el Consejo. Carrió había sido desairada cuando el radical Gustavo Valdés partió hacia la Gobernación de Corrientes y dejó libre su banca, algo que la UCR aprovechó para en una jugada fugaz cubrir con el líder de esa bancada, Mario Negri. Con el resultado de las elecciones porteñas en la mano y arañando el 60% de votos, la diputada había reclamado reconocimiento para Oliveto en el órgano de selección y remoción de jueces. Ahora se abre una nueva posibilidad pero con el recambio de Tonelli, que mantiene sus aspiraciones a continuar. Eso sólo sería posible considerando que el diputado complete un mandato, algo que es discutible dado que prácticamente estuvo al frente de esa banca desde que Cambiemos se la arrebató al kirchnerismo. Sonó para ese lugar el nombre del diputado Daniel Lipovetzky, algo que también sulfuró a los "lilitos", no sólo por estar identificado con Angelici, sino por haber sido el impulsor del proyecto de despenalización del aborto por el que casi se rompe el bloque oficialista.
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