4 de agosto 2011 - 00:00

Con las manos vacías

Cristian Pellerano se tapa la cara con la camiseta, mientras Hilario Navarro se lamenta. Independiente perdió en la definición por penales y se quedó sin la Suruga Bank.
Cristian Pellerano se tapa la cara con la camiseta, mientras Hilario Navarro se lamenta. Independiente perdió en la definición por penales y se quedó sin la Suruga Bank.
Independiente no se animó a salir a ganar el partido y terminó perdiendo por penales ante un rival inferior. La Copa Suruga Bank se quedó en Japón por la pericia del veterano arquero Yoshikatsu Kawaguchi, que atajó en forma brillante dos penales, y porque Independiente retrasó en demasía sus líneas, dejándose dominar por los japoneses.

El partido tuvo altibajos. Un comienzo con Independiente muy retrasado y sin hacer pie en la mitad de la cancha, donde el Júbilo Iwata se puso en ventaja cuando Roberto Battión cabeceó contra su valla un centro de Komano.

Con el resultado en contra, Independiente adelantó sus líneas y ganó la pelota. El empate llegó en un corner que cabeceó Maximiliano Velázquez en el primer palo y Eduardo Tuzzio entrando por atrás mandó a la red.En el segundo tiempo Mohamed puso a Patricio Rodríguez y Cristian Báez para cambiar el dibujo y salir a atacar, lo que le dio resultado inmediato porque a los 3 minutos Facundo Parra en una jugada individual puso el 2 a 1 y daba la impresión que Independiente podía golear.

Sin embargo, el técnico volvió a cambiar el dibujo táctico y quiso protegerse y jugar de contraataque, con lo que les cedió la pelota a los japoneses y fue fatal.Empató Arata con una volea impresionante y después Hilario Navarro con tres tapadas evitó la derrota.

Fueron a la definición por penales y ahí Independiente se quedó con las manos vacías porque Kawaguchi atajó los remates de Cristian Pellerano (atajada magistral) y Cristian Báez. La copa quedó en Japón y los de Avellaneda siguen con 16 trofeos.