2 de junio 2009 - 00:00

Con mayores aspiraciones

En uno de los segmentos más competitivos del mercado, con el Symbol Renault propone un sedán compacto fabricado en la Argentina con un motor eficiente y destacable solidez estructural.

Con mayores aspiraciones
Con los lanzamientos recientes del Volkswagen Voyage, el Peugeot 207 Compact Sedán, el Chevrolet Aveo y el Renault Symbol, el segmento de los sedanes compactos se ha transformado en el más competitivo y actualizado de la Argentina, sin olvidar que el líder en esta clase es el Fiat Siena, que Ford tiene al Fiesta Max y Chevrolet participa con dos generaciones del Corsa.

En poco tiempo se han dejado de fabricar el Volkswagen Polo (reemplazado por el citado Voyage), el Renault Mégane Classic y el Clio tricuerpo.

En el caso de Renault, la estrategia de la marca es ofrecer como sedán de entrada de gama al Logan, fabricado en Brasil, y al Symbol, realizado en la Argentina, en un nivel superior.

Armando segmentos

La idea de ofrecer una gama de modelos económicos ha resultado ser una jugada maestra para la marca del rombo, colocando a la línea de vehículos Logan y sus derivados, como el Sandero, con gran éxito en los principales países de Europa del Este, y mercados tan diferentes como Marruecos, Irán y el Mercosur.

El primer paso de la compañía fue participar como nunca antes lo había hecho en el segmento de los autos económicos, y el cliente tradicional sintió el efecto como un cambio de mentalidad muy fuerte en la política de la empresa. Lo cierto es que a partir del Symbol comenzarán a salir productos más relacionados con su historia, y esta intención se percibe claramente en el mensaje del aviso publicitario. El Symbol, fabricado en la planta de Santa Isabel, en la provincia de Córdoba, se promociona como «Tu primer gran auto». Esta frase no es un capricho y es un claro anuncio del propósito del nacimiento de este nuevo vehículo. Se trata de un auto con mayores aspiraciones y está claro que es el comienzo de una vuelta a sus raíces.

Con cambios positivos respecto al Clio tricuerpo, sus líneas exteriores transmiten mayor elegancia y solidez, aunque continúa siendo un diseño controvertido, más allá de los gustos personales.

Motor eficiente

El nuevo Symbol se destaca por virtudes importantes en el momento de elegir un automóvil. Transmite una solidez estructural inusual en su segmento. Se lo percibe sólido y bien terminado.

El motor naftero de 106 CV es otra de sus cualidades. Consigue buenas prestaciones, como lo indican su velocidad máxima de 183,6 kilómetros por hora y una aceleración de 0 a 100 en 10,6 segundos. La agilidad que transmite el motor, unido de forma eficiente a la caja de velocidades, le permite un andar que se destaca por la fluidez de marcha. La agilidad también se refleja en la elasticidad; con la cuarta marcha emplea 9,8 segundos para pasar de 80 a 120 kilómetros por hora.

Además, logra buenos valores de consumo, como lo indican los 7,9 litros que necesita cada 100 kilómetros a una velocidad de 120 kilómetros por hora. Como suele suceder en los autos de su segmento, la insonorización es el punto para mejorar.

La suspensión blanda le otorga un buen confort de marcha en ciudad y un comportamiento dinámico mejorable en ruta.

Lograr una buena postura de manejo no es tan fácil, especialmente por la poca sujeción que ofrece el asiento a la altura de los hombros, un problema que detectamos cuando salimos a la ruta y realizamos viajes largos.

Para bajar costos de desarrollo, utiliza la plataforma del Clio II con algunas mejoras técnicas, pero al mantenerla sus diseñadores tuvieron que conservar ciertas proporciones del vehículo que no le han permitido mayores licencias al diseñar el auto, y esto ha causado problemas en el espacio posterior, más chico que su antecesor. Por otro lado, como el Clio tricuerpo que reemplaza, tiene una capacidad de baúl de 506 litros, un valor para elogiar que inclusive supera a vehículos de segmentos superiores.

En seguridad los principales elementos ausentes en esta versión tope de gama son los airbags laterales, que por el momento son ofrecidos sólo por el Peugeot 207 Compact sedán y el Fiat Siena. En confort tiene los equipos que suelen pedirse en un auto de su precio. Como en muchos competidores, le falta el techo corredizo.

La garantía de sólo un año debería ser ampliada.

En suma, el Symbol, fabricado en la Argentina, es el primer producto de Renault que demuestra sus mayores ambiciones.

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