30 de septiembre 2011 - 00:40

Con reforma para impuesto, Macri busca $ 1.000 millones

• Es un 66% más de lo que recauda ahora por ABL.
• Impulsa aumento y pago mínimo de $ 600 anuales

Carlos Walter
Carlos Walter
El Gobierno porteño finalmente reveló su propuesta de reforma impositiva para recaudar cerca de $ 1.000 millones más en 2012, solamente retocando lo que pagan los vecinos en concepto de Alumbrado Barrido y Limpieza (ABL) y contribución territorial, que en la Capital Federal se liquida en la misma boleta.

Se trata de un nuevo sistema en el cálculo del tributo, con la idea de actualizarse cada 31 de julio. El mecanismo busca ser similar al de liquidación del Impuesto a las Ganancias, donde lo que sería la base imponible será la valuación fiscal de cada parcela porteña, que tendrá un nuevo nombre y forma de calcularse.

Los aumentos, sectorizados, tendrán topes del 100% y hasta del 200% y del 300%, según los casos.

La explicación la dio ayer el titular de la Agencia Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), Carlos Walter, acompañado del ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, y del titular de la Comisión de Presupuesto de la Legislatura, Álvaro González, quien será el responsable de lidiar con la oposición al PRO para ganar votos y que se apruebe el proyecto antes del ingreso de los nuevos diputados, que se producirá el 10 de diciembre.

Si bien la convocatoria, en el tercer piso del Palacio de Bolívar 1, tenía previsto dar detalles del Presupuesto 2012, el tema impositivo se llevó la tenida, de varias horas, con un Walter que exprimió todos los recursos didácticos que puede acuñar un licenciado en Administración, ante un Grindetti que intentaba amortiguar el impacto de la conclusión final: habrá casos de aumentos con topes del 100%, tal como anticipó ayer este diario, pero también del 200% y del 300%.

En promedio, las subas serán del 66%, que es el porcentaje de recursos que en concepto de ABL proyectó como nuevos ingresos el Gobierno porteño para 2012, pero es sólo el promedio, lo que implica que algunos propietarios, que ya estarían pagando sobre un valor más cercano al real de mercado, no sufrirán tanto el impacto, mientras que estiman que unas 17.000 propiedades (1% del padrón) superarán ampliamente la marca, por lo cual se les fijó un tope de suba que no podrá ser más que el triple de la liquidación actual. Son las propiedades con valuación inferior al 5%.

Según Walter, la mitad de los inmuebles que aportan en ese concepto, 1.770.000 en toda la Ciudad, estaría pagando menos de $ 100 bimestrales. Si la Legislatura aprueba la propuesta, el impuesto se liquidará en forma mensual y ningún porteño pagará menos de $ 600 anuales ($ 50 por mes), que se establecerá como piso para las unidades habitacionales, mientras que para cocheras, bauleras u otros complementos, el mínimo se fijó en $ 200 anuales.

Con la imposición del piso ya puede suceder que el porcentaje de aumento supere el 100% entre quienes pagan menos de $ 100 por bimestre.

Otro caso será el de quienes tengan en la actualidad su propiedad valuada en más del 10% del valor de mercado y paguen más de $ 600 al año. En esos casos, según calculó el titular de la AGIP, el aumento no llegará al 100%, que será el tope para esa categoría de contribuyentes.

Para este año, el Gobierno porteño calcula recaudar $ 1.390 millones con las boletas de ABL que incluyen la contribución territorial, a los que intentarán agregar $ 923 millones en 2012, con la reforma. El proyecto se presentará mañana dentro de las modificaciones a las leyes tarifaria y Código Fiscal y junto con la Ley de Presupuesto donde el macrismo estima $ 32.700 millones de gastos.

Walter explicó que las últimas actualizaciones sobre el tributo (2003 y 2008) «generaron inequidades horizontales y verticales, porque hoy hay casos de dos viviendas que deberían pagar igual y pagan distinto o dos que deberían pagar distinto y pagan igual». El funcionario mostró fotos de casas linderas que daban cuenta de ese argumento, por ejemplo, en Recoleta con valuaciones de $ 5 millones cada propiedad. Dijo también que en general la valuación es del 10% de su valor y que se paga un promedio de $ 5,75 por m2.

«Nos proponemos refundar el sistema», se animó el responsable de Rentas. Entonces explicó que se trata de «un modelo más simple», que baja las alícuotas, unificando la de ABL en el 0,5% y una tablita que va del 0,4 al 0,7% para calcular el inmobiliario.

El nuevo monto de base se llamará Valuación Fiscal Homogénea (VFH) y no excederá el 20% del valor de mercado; se multiplicará por una «unidad de sustentabilidad contributiva» calculada en 4 y luego se multiplicará por la tasa de ABL y la de contribución territorial de acuerdo con la tablita.

Por ejemplo: para calcular cuánto pagará una propiedad de $ 600 mil, se multiplica el 20% por 4, resultando $ 480 mil. Luego se multiplica por el 0,5% de ABL. A ese resultado se le agregan, por la tablita, $ 1.700 que corresponden a $ 400 mil de valor de la propiedad y se suman sobre el excedente de $ 80 mil otros $ 400. Así, esa propiedad, pagará $ 4.500 al año. Sin embargo, podría terminar pagando mucho menos con la aplicación de los topes que se impondrán si se aprueba la reforma.

De acuerdo con la exposición, sólo el 32% de las propiedades aumentará un promedio de $ 561,48 por año y no superarán los $ 2.000 anuales de aumento, mientras que el 62% tendrá hasta $ 500 más de lo que paga en la actualidad en forma anual.

Cada 31 de julio, el Gobierno remitirá a la Legislatura los nuevos valores para actualizar terrenos y edificaciones, y se piensa crear un comité de seguimiento y se mantendrían las 115.000 partidas exentas.

De ese modo, el cálculo del impuesto en cuestión se hará sobre la base del 80% del valor de mercado. Para bajar el impacto en los bienes patrimoniales de los titulares, a ese valor se llega con una valuación cuatro veces menor, a la que se le aplica el índice de Unidad de Sustentabilidad Contributiva, si se aprueba el proyecto. El 11 de octubre próximo, Walter concurrirá a la Legislatura a explicar el proyecto y comenzará el debate formal entre el PRO y la oposición.

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