11 de marzo 2009 - 00:00

Confesión escalofriante

Washington - Cinco militantes de Al Qaeda acusados de haber formado parte de la organización de los atentados del 11-S se definieron «terroristas hasta los huesos» e ironizaron sobre la capacidad de EE.UU. para frenar los ataques, que dejaron unos 3.000 muertos en Washington y Nueva York.
En un documento de seis páginas entregado a las autoridades de la prisión de Guantánamo, y cuyo contenido fue conocido ayer, el estratega confeso de los atentados, Khalid Sheik Mohammed, y los otros cuatro incriminados definieron las acusaciones en su contra como un «distintivo de honor». «Nuestra religión es una religión de miedo y terror para los enemigos de Dios: judíos, cristianos y paganos», afirmaron los acusados. A través de la «voluntad de Dios, nosotros somos terroristas hasta los huesos». El texto responde a los cargos presentados ante los tribunales militares por delitos que prevén la pena de muerte.
Agencia ANSA