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Confirman que rindes de maíz y soja serán récord
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estimó que la cosecha de maíz será la segunda en importancia en la historia del país, con una nueva estimación de 328,2 millones de toneladas.
La producción de soja, por su parte, tuvo una campaña récord de 90,3 millones de toneladas, resultando ser superior en 12% a la del año anterior. Como en maíz, los rendimientos de la oleaginosa serán los más elevados de la historia.
El mercado no termina de acusar los buenos pronósticos productivos de Estados Unidos, un poco por la demora en la recolección y otro tanto por la bonanza de los mercados financieros.
En el primer caso, puede observarse que, no obstante los progresos realizados en los últimos días, la cosecha de maíz se encuentra solamente materializada en un 54%, comparado con un 37% de la semana anterior y un 89% del promedio de los últimos cinco años. En soja, se recolectó el 89%, comparado con el 75% de la semana anterior y el 96% del promedio.
La demora en la cosecha de los cultivos de verano afecta también la siembra de trigo de invierno, que se encuentra bastante retrasada, particularmente en los estados de Iowa e Illinois. El nerviosismo de la plaza contribuyó a que los precios subiesen, hasta el martes pasado, durante siete sesiones consecutivas. Las cotizaciones del trigo en Chicago registraron una mejora del 30% desde el final de setiembre a la fecha, reflejando la situación que se evidencia en el país que lidera las exportaciones de este cultivo en el mundo. Las cotizaciones actuales resultan las más elevadas de los últimos cuatro meses.
En relación con los mercados financieros, el clima de euforia de las Bolsas y la debilidad del dólar siguen impulsando ascendentemente las cotizaciones de los commodities, particularmente de los metales preciosos, pero con un efecto de contagio sobre los granos en general. La debilidad de las tasas de interés de corto y mediano plazo también crea un estímulo adicional a la compra de materias primas.
En otros años, con dólar y Bolsas estables, el mercado hubiese reaccionado negativamente ante un escenario productivo tan exultante como el que presenta la actual campaña norteamericana y las posibilidades ciertas de una alta productividad en nuestra región.
Atención
El foco de atención de la plaza, ante la inminente finalización de las tareas de trilla en Estados Unidos, será el consumo doméstico norteamericano y las perspectivas productivas de nuestra región. En este último renglón, el USDA nuevamente incrementó sus estimaciones para nuestro país, Brasil y Bolivia.
La Argentina cuenta ahora con una proyección bastante ambiciosa por el momento, de 53 millones de toneladas. Para Brasil, el USDA incrementó su estimación de octubre en un millón de toneladas, con una nueva proyección de 63 millones. Según el informe, Bolivia producirá en esta temporada 1,6 millón de toneladas, 200 mil más que lo reportado en octubre. Se mantiene sin cambios la producción de Paraguay, con 6,7 millones de toneladas.
El exceso de humedad, particularmente en áreas muy afectadas por este evento en el este del cinturón maicero norteamericano, ha determinado preocupación entre los operadores por la presencia de micotoxinas en lotes de maíz recientemente cosechados que sobrevivirían incluso el proceso de elaboración de etanol, permaneciendo presentes en el subproducto de este biocombustible, que es utilizado para la alimentación animal.
Aparentemente, los hongos hallados se concentran más en el subproducto que en el maíz en sí, lo que genera complicaciones, particularmente para la alimentación de cerdos y la elaboración de comidas para mascotas. Por este motivo, el subproducto del etanol (DDG) comenzó a ser reemplazado por harina de soja, lo que afirmó las cotizaciones de esta materia prima derivada.
El mundo depende, al ponderar las disponibilidades de proteína vegetal, de lo que acontece en el mercado de harina de soja, producto que contribuye con 160 millones de toneladas a la oferta global, seguida muy de atrás por la harina de colza, con una contribución de 33 millones de toneladas.
El USDA estima que la producción total de harinas vegetales crecerá el 5% en esta temporada, gracias al aumento en la producción mundial de soja en casi el 19%. Esto significa que habrá buenas disponibilidades de harina en teoría, pero esto dependerá fundamentalmente de los márgenes de extracción que se vayan registrando en el correr de la campaña. La segunda fuente de proteína, la harina de colza, crecería en un 7,5%. La tercera, la harina de algodón, declinaría un 2% ante la reducción mundial de su producción. La harina de girasol, por su parte, también registrará un retroceso del 1% en esta temporada.
Informe de Panagrícola


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