4 de junio 2012 - 00:00

Consorcio de bancos no vota en asamblea

La nueva conformación accionaria no quedará totalmente plasmada en la asamblea de accionistas de YPF que se llevará adelante hoy, lo que significará al mismo tiempo el fin de la intervención oficial. El Estado hará valer el 51% que posee, producto de la expropiación que votó el Congreso para designar al nuevo directorio, mientras Repsol pasó del 6% a casi el 12% por lo que le correspondía por el crédito otorgado al grupo Eskenazi. Como segundo accionista (minoritario) de la petrolera aparece ahora el consorcio de bancos que les prestó a los exdueños argentinos y que se quedaron con el 19,5% ante el default en el que incurrió Petersen Energía.

Hasta último momento habrá dudas sobre la tenencia efectiva de acciones que realmente tiene el Estado argentino. Sucede que si bien la ley indicó la expropiación del 51%, hasta la semana pasada la entidad custodio de las acciones de YPF en manos de Repsol, el Bank of New York Mellon (BNY), había puesto reparos para ceder los papeles. El argumento esgrimido por los españoles para trabar ese traspaso era que la Argentina no había completado el proceso de expropiación al no efectuar una oferta por el precio de ese 51%.

Recién hoy, por lo tanto, se sabrá si el Estado consiguió hacerse del porcentaje de YPF que se resolvió por ley. A fines de la última semana, los trascendidos indicaban que el banco norteamericano ya habría destrabado la entrega de las acciones. Las gestiones a último momento las efectuaron el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini.

En el caso de Repsol, probablemente los españoles busquen con ese 12% tener presencia en el directorio. Pero las miradas también se posan sobre los bancos acreedores. Entre los españoles y las entidades, el monto total de la deuda que quedó impaga por parte de la familia Eskenazi es de nada menos que u$s 2.900 millones.

Los tres bancos que lideran el consorcio y los que mantenían las principales acreencias son Crédit Suisse, Itaú y BNP Paribas. Con participaciones más chicas también figuran Citibank, Standard Bank y Santander, entre los más importantes. Los interventores de YPF, De Vido y el viceministro de Economía, Axel Kicillof, habían dialogado la última semana con los representantes de varias de las entidades acreedoras para asegurarse un voto favorable en el directorio de hoy.

Pero los bancos optaron por mantenerse al margen para no quedar en una situación incómoda: votar a favor del Gobierno en el directorio de YPF los enfrentaría con Repsol, cuando la mayoría sigue teniendo fuertes vínculos comerciales con la petrolera española. Además, la expropiación fue duramente criticada por la Unión Europea y también hubo reparos, aunque nunca se hicieron públicos, por parte del Gobierno norteamericano.

Pablo Wende

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