24 de agosto 2012 - 00:00

Contrapuntos en maíz y trigo

Contrapuntos en maíz y trigo
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2013. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

La sequía en EE.UU. sigue marcando el ritmo del mercado de Chicago, con precios muy firmes; el mercado local sigue las variaciones, pero con valores mucho más atemperados por efecto de las retenciones a las exportaciones por un lado, y por las restricciones a la exportación de maíz y trigo.

Por el lado del maíz disponible, el FAS de mercado muestra un descuento de 59 u$s/t respecto del FAS teórico. Es una porción sustancial del precio que no recibe el productor. En vista de los quebrantos derivados de los bajos rindes, ese diferencial incorporado al precio aliviaría mucho la situación financiera del productor de cara a la próxima siembra. Para la posición abril/13 de maíz, el descuento entre el FAS teórico y el FAS de mercado es de 24 u$s/t. En el caso del trigo, los diferenciales son de 21 u$s/t para el disponible, y de 12 u$s/t para la posición enero/13.

En las proyecciones del cuadro adjunto para siembras en campo propio, el maíz muestra resultados algo inferiores a la soja de 1ª cuando se comparan los rindes bajos del rango, mientras que supera a la oleaginosa cuando se comparan los rindes altos. El retorno por peso invertido para el rango alto de rindes, en cambio, es más elevado en soja, ya que el maíz requiere una mayor inversión por hectárea.

En campo arrendado, para precios de arriendo estimados en 16 qq/ha de soja, la de 1ª, el maíz y la soja de 2ª muestran resultados positivos sólo para el rango alto de rindes. El retorno por peso invertido para los rindes altos es similar en ambos cultivos.

A pesar de la mejora en los precios del MAT a cosecha y en los números proyectados para el maíz, no se termina de consolidar un aumento en el área de siembra del cereal. Las restricciones financieras derivadas de los bajos rindes, a los que se agregan precios muy recortados por la intervención en el mercado de exportaciones, actúan como freno en este sentido. Sólo con un mercado de exportaciones sin restricciones se generaría un aumento en el área de maíz, en la del trigo y en la producción de granos, con el consecuente impacto positivo en la balanza comercial.

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