16 de marzo 2015 - 00:00

Convención logró frenar estallido UCR

La Convención Nacional del radicalismo de este fin de semana tuvo luces y sombras, debates amargos, pero mostró al menos que la UCR mantiene su organización. Quedó claro que desde ahora habrá más ajustes internos que los estimados. Los errores de la Convención son una muestra de esos problemas. Veamos.

Nito Artaza, Miguel Bazze, Ricardo Alfonsín, Luis Naidenoff, Julio Cobos, Gerardo Morales y Mario Negri no pudieron frenar el acuerdo con el PRO.
Nito Artaza, Miguel Bazze, Ricardo Alfonsín, Luis Naidenoff, Julio Cobos, Gerardo Morales y Mario Negri no pudieron frenar el acuerdo con el PRO.
Más allá del amargo debate que se vivió por momentos en Gualeguaychú, los radicales festejaban ayer que el partido pudo mostrar un funcionamiento institucional intacto. No se le cortó el uso de la palabra a ninguno de los convencionales que protestaron, y mucho, contra la posición finalmente triunfadora que encabezaba Ernesto Sanz para avanzar en un acuerdo con el macrismo y la Coalición Cívica.

No se cortó la lista de oradores ni siquiera cuando militantes le pasaron factura a Sanz por el fracaso de UNEN: "Laburamos como animales armando FAUnen en todo el país para que después lo desestabilizaran", se escuchó en el recinto.

•Hubo quejas a la organización de la Convención que cayeron sobre Lilia Puig de Stubrin. Mientras dentro del Teatro Español de Gualeguaychú sesionaba la Convención, afuera y a pesar de la pantalla gigante que se instaló para seguir las deliberaciones, los gritos de las barras subían de tono continuamente. En el final de la Convención parte de la Juventud Radical intentó entrar al teatro. Argumentando que se trata de un monumento histórico, los organizadores decidieron bajar las persianas de entrada. Fue entonces cuando se tiró una bengala y se vivió el único momento de nervios de la noche.

En la conducción de la Convención también hubo algún fallido incómodo. Puig de Stubrin, por ejemplo, llamó a votar la propuesta de la "mayoría", cuando aún no se sabía formalmente cuál era la posición ganadora.

•Desde afuera del teatro llegaron insultos directos a Federico Storani, acusándolo de derechizarse por encabezar el bloque que siguió la postura de un acuerdo con Macri. De hecho, Storani, que sólo tiene algunos convencionales de su familia que lo siguen, fue clave en el pulido final de la declaración que resultó aprobada por la Convención.

Enrique Nosiglia también sufrió agresiones a la salida, aunque en este caso parece más por una costumbre histórica, ya que su responsabilidad sobre lo votado el domingo a la madrugada es menor que lo que muchos consideran.

Leopoldo Moreau no se expuso, finalmente, a la Convención. El ahora aliado del kichnerismo y su yerno, Leandro Santoro, que bajó la semana pasada su postulación dentro de la lista que sigue a Mariano Recalde en la Capital Federal, no fue y tampoco lo hizo la mayoría de los convencionales que le responden, al menos los más conocidos.

Por el contrario, sí estuvieron su exesposa, María del Camen Banzas, y su hija, Cecilia, ambas dentro del bando que siguió la posición de Morales-Cobos y mucho más cercanas a un acuerdo con Sergio Massa.