5 de marzo 2009 - 00:00

Coppola y Sandro piden seguridad

Luego de la ola de inseguridad que rozó a personajes conocidos de la farándula argentina, el empresario Guillermo Coppola se sumó al pedido de soluciones inmediatas que ya habían lanzado Susana Giménez y el cantante Sandro.
«El que mata tiene que morir», había dicho la conductora, luego de enterarse del asesinato de su colaborador. Sorpresivamente, unos días después de las polémicas declaraciones, uno de sus mejores amigos del ambiente, el cantante Roberto Sánchez, «Sandro», se pronunció a favor de esas palabras.
«Cualquier persona caliente diría eso. Cualquier persona que se golpea un dedo con un martillo, lo primero que se le ocurre es una buena puteada», sostuvo el cantante, brindándole toda su solidaridad a Susana Giménez.
No sólo la comprendió, sino que afirmó que «hay una Constitución que viene siendo sistemáticamente violada. Cuando vemos las cosas que suceden con un poco de distancia podemos entender que hay que empezar a aplicar la Constitución, pero acá el problema es que no se cumple», explicó.
Mientras tanto, ayer por la mañana, luego de asistir al velatorio de su personal trainer, Hernán Landolina, Coppola expresó su dolor y dijo estar «preocupado y con mucho miedo» por la situación de inseguridad que vive la sociedad.
El empresario recordó el pedido de la animadora, tras el crimen de Lanzavecchia, y solicitó una mayor rigurosidad en la lucha contra el delito.
Coppola definió a Landolina como «un tipo de familia», totalmente dedicado a su trabajo, y señaló que lo había visto por última vez el martes por la mañana.
El representante de futbolistas relató que antes del asesinato había charlado con Landolina justamente sobre el crimen del decorador de Susana Giménez.
Coppola indicó que la sensación de inseguridad le genera miedo, porque el accionar de la delincuencia está «tocando de cerca» a todos.
«Él era un tipo de laburo, que vivía laburando; un tipo muy familiero», concluyó el ex mánager de Maradona.

Dejá tu comentario