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Cordillera para veranear
Viajar a la montaña es un gran plan para el verano, y la Cordillera de los Andes atrae con múltiples propuestas en destinos del sur, el centro y el norte de la Argentina. En la Patagonia sobresale la multicultural Esquel, con historias de galeses, mapuches y comunidades locales; Mendoza se luce con el imponente cerro Aconcagua y decenas de opciones de caminatas; y La Rioja presenta un nuevo circuito llamado la Ruta del Vuelo, que incluye varios puntos para practicar parapente y aladelta.
Desde Esquel se accede al Parque Nacional Los Alerces (arriba), uno de los sitios naturales más bellos de la Patagonia, y al Viejo Expreso Patagónico, más conocido como La Trochita, el pintoresco tren que conecta paisajes y comunidades locales.
Esquel, viaje multicultural
Además de ser una de las localidades patagónicas más bellas sobre el sur de la Cordillera, Esquel, en la provincia de Chubut, tiene la particularidad de nuclear varias culturas. Surgen así experiencias relacionadas con comunidades tan diversas como la mapuche-tehuelche, la galesa o el pueblo leñatero de Alto Río Percy, todas las cuales se han hecho accesibles para los visitantes.
Gales, un siglo y medio
Desde la costa atlántica fueron internándose en la Patagonia en busca de agua. Así se instalaron las primeras familias galesas en el Valle Hermoso, donde sembraron trigo y construyeron varios molinos harineros. Las anécdotas son infinitas, pero una de las más emblemáticas tiene que ver con el largo recorrido en carromatos de aquellos pioneros, cuando a la entrada de lo que hoy es Esquel quedaron encajados en un arroyo y fue un grupo de tehuelches el que los rescató. Otra anécdota recuerda cuando en diciembre de 1865 recibieron una carta del cacique Antonio donde reivindicaba la posesión de las tierras, pero veía con beneplácito que fueran ocupadas por un pueblo pacífico como el galés.
A casi 150 años de aquella infinita aventura (en 1865 llegaron los primeros galeses a la costa patagónica), un aire de nostalgia aún se respira en la capilla Seion, en el centro de Esquel. Si bien ya no se realizan ceremonias religiosas, sus muros son hoy un museo, una escuela de idioma galés y un centro de exposiciones. Allí, en el salón de usos múltiples de la Asociación Galesa, se realizan encuentros musicales con obras populares del siglo XIX y los miércoles y sábados pueden disfrutarse los ensayos del coro local.
El 31 de enero próximo la capilla cumple 100 años y se realizará un Cymamfa Ganu (canto comunitario en galés a cuatro voces).
Si de cultura galesa se trata, nada mejor que la hora del té encuentre a los visitantes en la vecina ciudad de Trevelin: torta negra, scones, panes y dulces caseros son algunos de los sabores que se despliegan en mesas servidas sin ningún detalle librado al azar. En la actualidad las casas de té más concurridas en Trevelin son Nain Maggie y La Mutisia.
También vale la pena visitar el museo-molino Nant Fach, nombre galés que significa arroyo chico, legado de Thomas Dalar Evans, quien llegó al valle en 1894. Actualmente está a cargo de Mervin Evans, bisnieto de aquél. La casa de troncos, el arroyo, el estanque y el puente transportan a principios de siglo, cuando el molino comenzó a girar su inmensa rueda hidráulica. Trevelin significa precisamente pueblo del molino. Para tener en cuenta: hay eventos y festejos especiales para conmemorar los 150 años de la llegada de los galeses a la Patagonia, que se cumplen este año. Se inauguró una exposición permanente de la Asociación Galesa donde se recreará el ámbito de una vivienda típica galesa, entre otros atractivos, en el Centro Cultural Melipal. En febrero se realizará un ascenso al famoso Trono de las Nubes (Gorsedd y Cwmwl). Y del 27 de febrero al 1 de marzo se realizará el IV Encuentro Patagonia Céltica, un evento abierto en el que los protagonistas son artistas de ascendencia celta (galeses, irlandeses, escoceses, gallegos).
Identidad originaria
Partiendo de la estación Esquel a bordo del Viejo Expreso Patagónico, conocido como La Trochita, se pueden recorrer 18 de los 400 kilómetros de la traza original de este tren de trocha angosta. El paisaje se va transformando de valle a estepa y finalmente se llega a la comunidad Nahuel Pan, compuesta por una veintena de familias de origen mapuche-tehuelche. Allí se suele visitar la feria Tokom Tobayiñ, que significa juntos podemos, en referencia al trabajo comunitario, con toda su puesta en común de costumbres, vestimenta, instrumentos y creaciones artísticas. El chivo al fogón suele ser el almuerzo aquí.
Los baqueanos abundan en esta comunidad y son los guías perfectos en una excursión a caballo para conocer las características de la flora, la fauna y la geología del entorno. Vale la pena reservarse una media hora para conocer la Casa de las Artesanías y el Museo de Culturas Originarias, con trabajos de arte textil, platería, alfarería y la historia de la bandera mapuche-tehuelche. El regreso puede ser nuevamente en La Trochita o en un vehículo de turismo.
Sendero carrero
La excursión al Alto Río Percy es una novedad local. Lleva a conocer una sencilla comunidad campesina a orillas del río identificada con el trabajo de los carreros, familias cuyo principal sustento durante casi todo el siglo XX fue la extracción de leña del bosque y su traslado a Esquel.
El paseo comienza con un trekking a Piedra de la Aguja conducido por un joven del lugar que es intérprete de senderos y ameniza el camino con anécdotas de sus antepasados ligadas a la cultura y al trabajo, en un escenario donde conviven el bosque andino patagónico y la estepa patagónica. Las vistas son bellas panorámicas del Parque Nacional Los Alerces, el cerro La Hoya y la ciudad de Esquel.
El recorrido incluye el entrenamiento de un carrero experimentado que muestra cómo guiar, sólo con una caña, dos bueyes de más de 500 kilos cada uno. Cada verano, Alto Río Percy celebra la Fiesta del Carrero en honor a estos trabajadores que podían demorar hasta
dos días en llevar la pesada carga de leña de laura y ñires, bajo la nieve, hasta Esquel.
Mendoza
A pie en el techo de los andes
TM Es en la región de Cuyo donde la Cordillera de los Andes alcanza las máximas alturas de todo el continente y en Mendoza donde tiene su mayor pico, el Aconcagua, de 6.960 metros sobre el nivel del mar. Todo un desafío para andinistas de todo el mundo, este cerro es también muy visitado durante los meses de calor por el turismo que gusta de las caminatas -de variada exigencia-, en medio de un espectacular paisaje natural.
El circuito por la alta montaña mendocina lleva por el valle de Uspallata a través de la Ruta 7 hasta la villa fronteriza de Las Cuevas, en el departamento de Las Heras. Allí se encuentran dos sitios de gran valor histórico: la capilla de El Plumerillo y el Campo Histórico El Plumerillo, sitios en los que hizo base el general San Martín previo al cruce de los Andes en su campaña libertadora.
En la misma región de bosque cordillerano se encuentra la Reserva Natural de Villavicencio, con el edificio del Gran Hotel Termas de Villavicencio, que actualmente se encuentra cerrado.
Dentro de la reserva, a través de la Quebrada del Toro se pueden realizar caminatas entre las araucarias y restos de bosques petrificados hasta llegar a la Ciudad Fantasmal de Paramillos, un poblado minero jesuita que data del siglo XVII.
El mirador El Balcón es otro punto recomendable, ya que desde allí se puede ver la formación natural llamada El Anfiteatro. Luego se puede descender hasta el valle de Uspallata y visitar las Bóvedas, las edificaciones que los jesuitas usaron para fundir oro y plata. En Ranchillos se encuentran la ciudadela incaica de Ranchillos, el puente y Fortín Picheuta.
En esta zona cordillerana, siguiendo la Ruta Nacional 7, también se puede recorrer el centro invernal de esquí de Penitentes, Puente del Inca, que posee aguas termales, y el Parque Provincial Aconcagua, donde se encuentra el mayor pico de América y se pueden hacer senderismo o trekking en circuitos sencillos, accediendo a campamentos cercanos al acceso como Confluencia y Horcones.
Dentro del Parque Provincial Aconcagua también se puede hacer un sendero interpretativo que se inicia en el valle de Horcones, a través de unos dos kilómetros y poco más de una hora de caminata. Es un modo de conocer cómo la naturaleza moldeó el valle, mientras se recorre la laguna Espejo, que se nutre de deshielos y vertientes, en la cual se refleja el pico del cerro Aconcagua. Se llega al mirador Cerro Aconcagua, desde donde se ve la pared sur de ese pico, con sus glaciares colgantes, denominados seracks.
Finalmente se llega a Villa Las Cuevas, última localidad antes del túnel internacional que conduce a Chile. En verano, cuando no hay nieve, allí se puede ascender al Cristo Redentor. Otro circuito posible en torno de la Cordillera lleva a sitios como Cacheuta, famosa por sus aguas termales, la turística zona de Potrerillos, con balnearios, y al centro de esquí de Vallecitos.
Datos útiles
Por ruta de Buenos Aires a Esquel son 1.866 km. En bus son 25 horas. En avión hay seis vuelos semanales directos de Aerolíneas Argentinas a un costo desde $ 5.000 ida y vuelta.
Hospedaje: habitación para dos personas en hotel 3 estrellas desde $ 800.
Agenda de actividades por los 150 años de los galeses:
www.patagonia2015.com
Más info: www.esquel.tur.ar
La Rioja
La novedosa ruta del vuelo
La Ruta del Vuelo es toda una novedad en La Rioja, a través de seis sitios de excelentes condiciones y diferentes altitudes que durante todo el año potencian encuentros y campeonatos nacionales de aladelta y parapente. Los sitios elegidos son la ciudad capital, Pampa de la Viuda, dunas de Mazán, Cuesta Vieja en Famatina, La Mejicana y Ambil, en General Ocampo; y se podría sumar Malanzán, en el departamento Facundo Quiroga.
En 2009, los pilotos Hugo Ávila y Gonzalo González comenzaron a dar impulso a esta actividad, que ahora da lugar a esta nueva ruta turística que no es sólo para aficionados a volar, sino que también incluye al turismo en general e incluso grupos familiares que se suman a hacer la experiencia o a disfrutar de las jornadas deportivas.
Todo el año
En el cerro El Morro, próximo a la ciudad de La Rioja, se vuela durante todo el año y bajo condiciones muy accesibles, sumando la posibilidad de realizar un circuito que incluye museos, iglesias, el dique de Los Sauces, la Quebrada, Sanagasta y la ruta de bodegas.
Pampa de la Viuda, en el departamento Sanagasta, es apto para vuelos técnicos que se realizan en condiciones térmicas aptas, con dos despegues que se encuentran a más de 2.000 metros, permitiendo vuelos con vistas de las montañas, a tan sólo 9 kilómetros de la cabecera departamental.
Por su parte, las dunas de Villa Mazán, en el departamento Arauco, son ideales para los que se inician en el deporte y hacen los últimos pasos de la escuela para realizar el primer vuelo de altura. Aquí se da la posibilidad de conocer lugares en donde la historia se conjuga con la producción olivarera en la provincia, incluyendo un olivo cuatricentenario declarado padre de la actividad agropecuaria en la Argentina. También se accede al Señor de la Peña, roca que ofrece un perfil con forma humana y donde cada año llegan peregrinos de todo el país a renovar su fe durante las Pascuas. A su vez, a 6 kilómetros de la zona de vuelo surgen aguas con propiedades hidroterapéuticas en Termas de Santa Teresita, con siete piletas (cuatro cubiertas y el resto bajo palmerales). Son además muy comunes las caminatas.
En el departamento Famatina se encuentra Cuesta Vieja, un lugar excepcional para lo que se llama volar en dinámica, permitiendo despegues suaves en el valle amplísimo de Antinaco-Los Colorados, realizando vuelos de distancia hacia el norte de las Sierras del Paimán. La propuesta incluye caminata por el circuito Lavadores de Oro, donde quedaron restos de lo utilizado por quienes atravesaban la fiebre por ese entonces. La degustación de vinos y productos regionales permite conocer la cultura gastronómica local y también se puede ascender en 4x4 al cerro Famatina y mina La Mejicana. Un imperdible es la caminata entre nogales.
A 4.200 metros de altura
En La Mejicana, departamentos Famatina y Chilecito, pueden realizarse vuelos de 40 minutos en planeo con despegue a los 4.200 metros, volando y aterrizando sobre Chilecito. Generalmente pilotos y aficionados con sus familias deben pernoctar en Famatina, habida cuenta que al día siguiente tanto los vuelos como los rescates se concretan en Chilecito.
En los llanos riojanos, Ambil, en el departamento General Ocampo, se convirtió en un sitio más que interesante que permite despegues a 200 metros de altura, volando térmica y dinámica. Su altura permite despegar cuantas veces el piloto considere necesarias para alcanzar su objetivo, a pesar que las condiciones no sean las óptimas. Es muy recomendables el trekking Huellas de Peregrinos en el parque Guasamayo, con la historia por la devoción a santos y vírgenes patrones de cada pueblo. A su vez, la Ruta de los Caudillos también es una opción para conocer un producto auténticamente riojano.
Datos útiles
Por ruta, la distancia Buenos Aires-La Rioja es de 1.170 km. La conexión aérea es la más recomendable, a razón de $ 3.200 ida y vuelta.
Hospedaje: habitación para dos personas en la ciudad de La Rioja, desde $ 600 por noche en calidad tres estrellas.
Más info: www.turismolarioja.gov.ar



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