19 de febrero 2009 - 00:00

Correa expulsó a otro diplomático de EE.UU.

El presidente ecuatoriano acusa de «injerencia» a Estados Unidos. Ningún otro Gobierno fue tan hostil hacia Barack Obama como el de Rafael Correa.
El presidente ecuatoriano acusa de «injerencia» a Estados Unidos. Ningún otro Gobierno fue tan hostil hacia Barack Obama como el de Rafael Correa.
Quito - El Gobierno de izquierda de Ecuador expulsó ayer al segundo diplomático de Estados Unidos en menos de dos semanas, acusándolo de intromisión en asuntos internos, y le dio 48 horas de plazo para que deje el país. Con esta acción, el presidente Rafael Correa se perfila como uno de los más hostiles a la administración de Barack Obama.
Se trata de Marc Sullivan, primer secretario de la embajada estadounidense, declarado persona no grata y quien deberá irse en las próximas 48 horas. «Se expulsó al funcionario de la embajada por intromisión en asuntos internos de Ecuador. Tiene 48 horas para salir del país», afirmó Falconí calificando el hecho «de mucha gravedad».
En una primera reacción, el secretario de Estado adjunto para Latinoamérica del Gobierno de Obama, Thomas Shannon, calificó como «muy lamentable» y «mal pensada» la decisión de expulsar al diplomático. «Estamos evaluando nuestra relación con Ecuador y nuestra cooperación, y estamos tratando de buscar una explicación por una acción injusta y poco amable», dijo.
Condicionamiento
Sullivan es el segundo diplomático expulsado por el presidente Correa en los últimos 11 días tras ordenar la salida del agregado Armando Astorga, quien condicionó cooperación económica a una unidad policial contra el contrabando y tráfico de personas, cuando, según el Gobierno, pretendió designar a su titular.
Quito acusó al primer secretario de la embajada de intentar hacer lo mismo con la Unidad de Investigaciones Especiales. El Ejecutivo había solicitado desde el viernes a la embajada norteamericana el retiro de ese funcionario, y procedió a ordenar su expulsión en reunión de seguridad encabezada por Correa ayer.
«De acuerdo con los informes policiales se determina que el funcionario ha condicionado competencias de autoridades nacionales a la continuación de cierta cooperación», señaló por su parte el ministro de Gobierno, Gustavo Jalkh.
Hasta donde se conoce, Sullivan -el segundo funcionario estadounidense en importancia después de la embajadora Heather Hodges- todavía permanece en Ecuador, según Falconí.
«La embajadora está muy preocupada. Existe una preocupación que es mutua y compartida», agregó el canciller en una conferencia de prensa.
Asimismo, destacó que el hecho representa «una señal muy fuerte de hacia dónde se dirige el Gobierno» cuando «plantea que todos los elementos de la cooperación internacional sean transparentes y públicos».
Nombramiento
Semanas antes de que el gobierno de Ecuador dispusiera la salida de Astorga, éste ya había dejado Ecuador por una rotación de personal.
La Casa Blanca expresó entonces su intención de «resolver diplomáticamente» la controversia generada por las denuncias del Gobierno de Correa acerca de que Astorga quiso nombrar a los jefes policiales de las unidades que reciben cooperación estadounidense.
En enero, las autoridades norteamericanas suspendieron una ayuda por u$s 340.000 a la división anticontrabando de la Policía, cuando el Gobierno de Correa designó a un funcionario que no era del agrado de la embajada estadounidense.
Posteriormente personal de esa representación retiró las computadoras donadas a la unidad policial que contenían información sobre seguridad recabada en los últimos 15 años, lo que motivó una dura protesta de Correa.
Si bien los discos duros ya fueron devueltos, el jefe de Estado ordenó un peritaje para descartar una eventual adulteración y anunció sanciones contra cuatro oficiales que permitieron el hecho.
Agencias AFP, EFE y Reuters

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